Venezuela.- El pasado sábado República Dominicana realizó un vuelo humanitario con un doble propósito.

El primero, llevar alimentos, insumos, medicinas, personal médico e instalar un hospital móvil para atender a los heridos; y el segundo, traer a los dominicanos que solicitaron regresar, así como a los 19 rescatistas que brindaron asistencia al día siguiente de los sismos registrados en Venezuela.
Estos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron cuantiosos daños materiales y pérdidas humanas; Sin embargo, el apoyo internacional se ha dirigido hacia esa nación desde el primer día, siendo los dominicanos de los primeros en llegar para ayudar a rescatar a las personas bajo los escombros.
El dolor se pudo sentir en cada calle transitada en Catia La Mar, en el municipio Vargas, perteneciente al estado La Guaira, uno de los más afectados por los sismos, pero las familias, en medio de las dificultades, agradecieron que no les haya faltado apoyo y alimentos en estos momentos de dificultad.

Pero el impacto de estos terremotos ha provocado miedo e incertidumbre entre la gente, del que no están exentos los dominicanos residentes en ese país sudamericano.
48 años después
Así han pasado ocho años desde la última vez que Margarita Reyes pisó suelo dominicano, pero nunca imaginó que su regreso se produciría a bordo de un vuelo humanitario, luego de sobrevivir a los dos fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela y dejaron gravemente afectado su edificio.
A sus 68 años y residente en Caracas desde hace casi cinco décadas, Margarita descendió este sábado del avión coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), junto a otros 62 ciudadanos evacuados, es decir, 50 dominicanos y 12 venezolanos con vínculos familiares en República Dominicana.
Aún con el trauma de lo vivido, recordó el momento en que la tierra comenzó a temblar y cómo, desde entonces, el miedo pasó a ser parte de su rutina.
«Tengo 48 años en Venezuela, pero el edificio donde vivía tembló y se derrumbó bastante. Después no quise subir. Los nervios me tenían impactada, impresionada», dijo.
Explicó que, aunque el peligro inmediato había pasado, el miedo permanecía.
«Cada vez que pensaba en subir a la casa me atacaban los nervios, porque recuerdo ese horrible terremoto», dijo, al tiempo que agradeció haber encontrado fuerzas para afrontar los siguientes días. «Le pedí a Dios que me diera fuerzas y él me las dio», dijo.
En el departamento que dejó en el sector San Bernardino, en Caracas, permanece uno de sus hijos.

Además, quedaron otros hijos y nietos, parte de la familia que formó durante los 48 años que ha vivido en Venezuela.
Con Reyes y el grupo que regresó al país la noche del sábado, son 171 las personas que han regresado sanas y salvas a través de los vuelos humanitarios dispuestos por el presidente Luis Abinader en el operativo Quisqueya Solidaria 2026.
Daños en el aeropuerto
Para regresar, dominicanos y venezolanos con vínculos con el país debieron realizar el proceso migratorio de forma manual y lenta, debido a los daños que sufrió el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
Rescatistas
Los 19 rescatistas pertenecientes al Cuerpo Especializado en Emergencias y Mitigación de Desastres (Cemed) del Ministerio de Defensa, con rostros cansados, pero con una sonrisa, mostraron la firmeza y satisfacción del trabajo realizado durante alrededor de nueve días.
En el avión fueron recibidos con aplausos por los pasajeros del avión y en el descenso los esperaba la vicepresidenta Raquel Peña, para agradecer y resaltar las labores de rescate durante esos días de asistencia.
El Ministro de Salud, Víctor Atallah, desplegó el Equipo Móvil de Emergencias (EMT tipo 1), integrado por alrededor de 40 profesionales de diferentes áreas de la medicina, además de personal especializado en saneamiento y gestión del agua.
Hospital
— Asistencia
El hospital instalado por el Ministerio de Salud dominicano está ubicado en un área previamente asignada por las autoridades venezolanas, donde se estima que entre 2.000 y 3.000 personas esperan atención médica.


