Santo Domingo.-Durante años, la política dominicana se ha narrado desde sus figuras tradicionales, pero en los pasillos internos de los partidos hay una realidad que comienza a cambiar: la presión de una juventud que exige participación y de las mujeres que exigen espacios de toma de decisiones.
En ese punto de tensión, entre lo que fue y lo que debería ser, se mueve Peggy Cabral, secretaria general del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien reconoce que el futuro político pasa necesariamente por estos dos actores.
En esta entrega de la serie: Los secretarios políticos, Cabral aborda los desafíos de dirigir una estructura partidaria histórica en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana y la transformación del comportamiento político, especialmente entre los jóvenes.
Su papel dentro del PRD va más allá de la formalidad del cargo. Como secretaria general, coordina la vida interna del partido, organiza agendas, mantiene contacto directo con dirigentes de todo el país y supervisa el estado de las estructuras territoriales.
Su trabajo, explica, comienza temprano en la sede del partido y se extiende a reuniones constantes con los equipos y la dirección.
Uno de los primeros pasos de su gestión ha sido reorganizar el partido tras los recientes procesos electorales.
Escuchando…
Para ello ha impulsado una gira nacional que le ha permitido escuchar discursos provinciales, municipales y distritales.
“Es muy importante escuchar a los líderes”, sostiene, señalando que cada territorio tiene realidades diferentes que deben abordarse de una manera particular.
Esta etapa de diagnóstico, según se indicó, llega a su fase final y dará paso a una nueva estrategia enfocada al crecimiento y fortalecimiento de la organización. En este proceso, la comunicación ha jugado un papel clave, facilitada por herramientas digitales que permiten un contacto constante con las estructuras locales y con las estructuras seccionales en el exterior.
Tendencia mundial
Sin embargo, más allá de la reorganización interna, Cabral identifica un desafío mayor: reconectar con una ciudadanía cada vez más alejada de la política.
Este fenómeno, aclara, no es exclusivo de República Dominicana, sino que responde a una tendencia global donde el desinterés y la desconfianza se han instalado en amplios sectores sociales.
En este escenario, la juventud se convierte en un actor clave, pero también en uno de los más difíciles de atraer.
El dirigente reconoce que, tradicionalmente, los jóvenes se activan en la política en periodos cercanos a las elecciones, lo que obliga a los partidos a repensar sus estrategias de captación y retención.
Para enfrentar este desafío, el PRD ha iniciado un proceso de acercamiento con sus estructuras juveniles, buscando que sean los propios jóvenes quienes diseñen propuestas y establezcan conexiones con sus pares.
La apuesta, según explica, es hablar en su mismo idioma y ofrecerles espacios reales de participación.
En paralelo, Cabral destaca el papel de las mujeres dentro del partido, especialmente a través de la Federación de Mujeres Socialdemócratas, estructura que define como una de las fortalezas históricas del PRD.
En su visión, tanto las mujeres como los jóvenes constituyen el motor de renovación de la política dominicana.
El dirigente insiste en que el desafío no es sólo incluirlos, sino empoderarlos con propuestas y responsabilidades.
En ese sentido, sugiere que los partidos deben ofrecer oportunidades reales de desarrollo y crecimiento, más allá del discurso.
En el plano político, Cabral también aborda el escenario nacional y la evaluación del Gobierno.
Reconoce que el país enfrenta un contexto internacional complejo que ha impactado la economía, especialmente el costo de vida.
Sin embargo, advierte que la población, particularmente la clase media, ha resentido el aumento de los precios de bienes de primera necesidad como alimentos y medicinas.
Confianza
Desde la perspectiva del PRD, el principal problema que afecta la credibilidad del sistema político sigue siendo la corrupción. Cabral entiende que este fenómeno ha erosionado la confianza ciudadana y ha contribuido al descrédito de los partidos.
“La confianza en la política sólo se recupera con cifras creíbles y nuevas propuestas”, afirma, subrayando la necesidad de renovar el liderazgo político y adaptar las propuestas a los tiempos actuales.
Respecto al futuro electoral, el secretario general señala que el partido se encuentra en una fase de preparación interna antes de definir alianzas o estrategias externas. A diferencia de procesos anteriores, donde participaron en coaliciones, el PRD ahora apuesta por fortalecer primero su estructura y luego evaluar el escenario político.
Capacítate para renovar la póliza
Educación. Respecto a la formación de nuevos integrantes, Peggy Cabral presenta una idea clara: primero conocer la estructura interna y luego educar políticamente a quienes se incorporan, especialmente a los jóvenes.

Narró que el proceso comienza con un diagnóstico de quiénes están activos, quiénes quieren continuar y cómo se organizan las direcciones en cada territorio.
De ahí se da paso a la formación, que no es sólo académica, sino también práctica, vinculada al funcionamiento real del partido con dirección.



