Bogotá.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.puso fin a las conversaciones con varios grupos armados ilegales iniciadas por su predecesor, Gustavo Petroy revocó los nombramientos de representantes del Gobierno y reconocimientos de delegados homólogos en los llamados diálogos de ‘paz total’.
La decisión está contenida en varias resoluciones emitidas la noche del viernes y conocidas este sábado, que afectan los diálogos con grupos con los que Petro inició «espacios de conversación sociojurídica«Eso no prosperó.
Después de señalar «que es facultad constitucional del Presidente de la República decidir cómo, cuándo y con quién puede llevar a cabo acercamientos y diálogos de paz.«, el Gobierno de De la Espriella emitió las resoluciones para «poner fin a la Mesa de Diálogo de Paz«con grupos diversos»por falta de voluntad de paz«.
Los grupos involucrados en los diálogos
Entre ellos se encuentran el Estado Mayor de los Bloques del Magdalena Medio, el Comandante Gentil Duarte, el Comandante Jorge Suárez Briceño y el Frente Raúl Reyes (EMBF), la Coordinadora Nacional del Ejército de Bolivia (CNEB) y las Autodefensas de la Sierra Nevada (ACSN).
La EMBF formó parte del Estado Mayor Central (EMC), principal disidente de la exguerrilla de las FARC, pero en 2024 se separó de ese grupo por su negativa a continuar las conversaciones de paz con el Gobierno de Petro.

La CNEB, por su parte, surgió de una escisión de otra disidencia llamada Segunda Marquetalia, por divisiones internas, y está integrada por la Coordinadora de la Guerrilla del Pacífico (CGP) y los Comandos Fronterizos (CDF).
«A pesar de haber instalado la Mesa de Diálogo de Paz, han ocurrido diversos hechos que han debilitado los diálogos del Gobierno nacional con la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano y no ha sido posible seguir demostrando la real voluntad de paz y reintegración a la vida civil del grupo armado ilegal.«, indica una de las resoluciones.
Autorizaciones revocadas
Tras tomar estas decisiones, la Presidencia también revocó las credenciales de los negociadores del Gobierno con los diferentes grupos armados ilegales, así como el reconocimiento que había otorgado a los delegados de estas organizaciones al margen de la ley para sentarse a hablar de paz.
Uno de ellos es Armando Novoa, jefe negociador del Gobierno en los diálogos con la CNEB, quien describió «acto innecesario«Esta medida porque el 6 de agosto, un día antes de que De la Espriella asumiera la Presidencia, los representantes presentaron»renuncia irrevocable a esa responsabilidad«y por lo tanto solo»fue suficiente aceptarlo«.
La política de ‘paz total’, buque insignia del anterior Gobierno, naufragó por el fracaso de los diálogos con los distintos grupos armados ilegales, entre ellos la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y la EMC, que fueron suspendidos por el propio Petro alegando falta de voluntad de paz.
Esa ambiciosa propuesta también incluyó negociaciones con disidencias de las FARC y el sometimiento ante la justicia de bandas como el Clan del Golfo, la organización criminal más grande del país, pero los resultados fueron pocos.
Antes de asumir el cargo, De la Espriella aseguró que en su «Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron» de Petro, y en su discurso de investidura destacó que «la opción del diálogo está completamente agotada» con los grupos armados ilegales.


