Santo Domingo.-Una bandada de motociclistas rodeó su vehículo como un río de piedras que se resiste a ceder. Uno impactó fuerte en el costado, invirtiendo el sentido del espejo retrovisor, mientras cinco o seis de ellos cruzaron el semáforo en rojo ante la mirada indiferente de varios agentes de la Digesset, mientras el resto se detuvo en la línea blanca que corresponde a los peatones.
El escenario es común a cualquier conductor en República Dominicana y según los resultados del estudio “Comercialización de motocicletas: realidades que impactan”, realizado por la Asociación de Concesionarios Fabricantes de Motos (Afamoto), la falta de escolarización es el principal motivo del comportamiento de los motociclistas.
La investigación arrojó que el 83% de los motociclistas tiene educación primaria o menos y sólo el 17% llega a la secundaria técnica. La cifra vale la pena considerar, teniendo en cuenta que obtener un nivel de licenciatura en el país es cada vez más irrelevante, lo que ha llevado a miles de profesionales a recurrir a especializaciones e incluso doctorados.
Este sería uno de los principales motivos de la mala conducta de los motociclistas en las calles, quienes desconocen las leyes de tránsito, lo que refuerza la idea de que el problema no es la motocicleta en sí, sino la forma en que se utiliza a juicio de la entidad.
Sin embargo, el motociclista es parte esencial de la movilidad en el país. El estudio de Afamoto destacó que diariamente 2,66 millones de personas viajan a nivel nacional en motocicletas y que en el área metropolitana la cifra se eleva a 1,6 millones de usuarios. Según sus cifras, el uso de la motocicleta genera más de 185 mil empleos directos e indirectos en todo el territorio nacional, convirtiéndose en una importante fuente de sustento económico para miles de familias.
Es decir, la solución al problema debe incluir el problema mismo.
Propuestas
Ante este escenario, Afamoto instó a que toda motocicleta tenga su placa y placa a nombre del usuario, ya que -según explicó- una parte importante no está debidamente registrada en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y circula sin placa o con una placa que no corresponde al conductor actual.
Otra propuesta es que se retome la expedición de placas para motocicletas al momento de la importación o, en su defecto, que se implementen placas provisionales. También instaron a considerar crear un mecanismo ágil para gestionar las oposiciones a placas, ya que el 85% de las motos se adquieren vía crédito y alrededor del 50% deben recuperarse por incumplimiento.
Estudio revela que sólo el 17% se graduó de un bachillerato técnico. Posición. Entidad sugiere medidas como la implementación de placas y la recolección anual de marbetes. Como complemento a lo anterior, renovar la etiqueta anualmente, y descargar periódicamente el registro de vehículos de la DGII para eliminar inconsistencias en el número real de unidades en circulación y convertir en chatarra aquellas que no cuentan con chasis registrado. Respecto a las licencias de conducir, sugieren aplicar controles más estrictos.
casco para ambos
—El pasajero
Uno de los absurdos del tráfico de motocicletas es que sólo se le exige al conductor, no al pasajero. En otros países es normal y obligatorio que ambos utilicen un casco protector que, además, debe estar homologado.



