Santo Domingo.– acorde final, ópera prima del cineasta dominicano Olores de Banks-Cabralha sido aclamada en algunos de los circuitos de cine independiente más exigentes del mundo, consolidándose como una de las producciones dominicanas de la temporada más reconocidas a nivel internacional.
La película gana el premio por Mejor director novel en ello Festival de Cine Independiente de Berlín; ganar los premios por Mejor director —para Banks-Cabral— y Mejor actor de reparto a Mario Peguero en ello Festival Internacional de Cine Independiente de Madrid (FICIMAD); recibe un nominación en el Festival de Cine Independiente de Montreal; y es seleccionado Festival de Cine Dominicano en Nueva York. Reconocimientos en festivales de Europa y América que confirman el alcance universal de una historia profundamente dominicana, en un recorrido por circuitos internacionales que aún continúa.
“Un debut valiente, honesto e incansable… humanista, poético, revelador, sincero y esperanzador”. Revisión de FICIMAD
Acorde final nace de la obra dominicana del mismo nombre, escrita por Patricia Muñoz Aldave dedicado a su padre, Dr. Hipólito Muñoz. Muñoz Aldave desempeña el papel protagónico tanto en la producción teatral como en su versión cinematográfica. Banks-Cabral adaptó la pieza a un guión cinematográfico y dirigió el largometraje, traduciendo al lenguaje cinematográfico una historia nacida en el escenario.
Patricia me regaló una historia escrita desde el alma y dirigirla fue un acto de absoluta confianza y amor. Llevar Acorde Final del escenario a la pantalla y verlo resonar en públicos tan lejanos confirma algo que siempre he creído: el dolor y la música hablan un lenguaje que todos entienden. Olores de Banks-Cabralguionista y director
esta protagonizado Patricia Muñoz Aldavejunto a Mario Peguero, luvil gonzalez, Dolly Martínez y Raúl Plácidocon actuaciones especiales de Lidia Ariza, Henssy Pichardo y Miguel ‘Papachín’ Lendor.
la critica
Durante su paso por el Festival Internacional de Cine Independiente de Madrid (FICIMAD), Acorde final recibió una de las críticas más elogiosas de su ejecución:
«Con emoción, música y martillazos; sin piedad, artificio ni condescendencia; con verdad y dolor a flor de piel. El cineasta Pachy Banks-Cabral ofrece una fábula sobre el duelo, la autodestrucción y la sublimación del arte, con un guión extremadamente calculado, como una partitura de dolor, entregando al espectador uno de los retratos más crudos e inquietantes de soledad, colapso y desesperación jamás vistos, en el rostro abatido de Patricia Muñoz Aldave, que Ofrece una actuación colosal”.



