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domingo, agosto 30, 2026
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Abinader-Hipólito y Leonel-Danilo: las alianzas políticas más exitosas de RD

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Santo Domingo.- Las alianzas políticas internas lideradas por Luis Abinader e Hipólito Mejíaen el Partido Revolucionario Moderno (PRM), y para Leonel Fernández y Danilo Medinaen el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), representan dos de las fórmulas más exitosas en la historia reciente de la política electoral dominicana.

Ambas combinaciones fueron decisivas para consolidar sus respectivas organizaciones y convertirlas en protagonistas de la disputa por el poder. Entre ambos acumulan décadas de influencia política, numerosas victorias electorales y el predominio alcanzado por dos de las principales fuerzas del sistema político dominicano.

La alianza Abinader-Hipólito se mantiene sólida y recientemente volvió a demostrar su capacidad para preservar la unidad interna con la renovación de la dirigencia nacional del PRM, proceso realizado sin mayores inconvenientes. Este entendimiento ha permitido al partido asumir el control del Poder Ejecutivo, lograr una amplia mayoría en el Congreso Nacional, controlar buena parte de los ayuntamientos y ejercer una influencia significativa en los poderes del Estado y en el nombramiento de los miembros de las Altas Cortes desde 2020.

Los frutos de esta alianza se reflejan en la preservación de la cohesión partidaria y en las perspectivas de mantener al partido como principal fuerza política de cara a las elecciones de 2028, además de apoyar la gestión del gobierno.

En contraste, La alianza Leonel-Danilo se rompió de cara a las elecciones de 2020, poniendo fin a una cadena de cinco victorias presidenciales, dos décadas de gobiernos peledeístas, además de sucesivos triunfos en elecciones congresales y municipales. Hoy, ambos dirigentes están divididos y convertidos en rivales, sin capacidad de llegar a acuerdos, ni siquiera en las labores de coordinación electoral entre el PLD y la Fuerza del Pueblo (FP).

La solidez de la alianza Abinader-Hipólito

La combinación política entre Abinader e Hipólito comenzó a dar resultados desde su nacimiento. Ambos abandonaron el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en 2014 y participaron en la fundación del PRM, organización que se convirtió en la principal fuerza opositora en las elecciones de 2016.

En esos comicios, la fórmula presidencial encabezada por Abinader y Carolina Mejía, hija de Hipólito, obtuvo 1.236.771 votos, equivalente al 26,82%, además de dos senadores, 46 diputados y 29 alcaldes.

La dirección del nuevo partido se estructuró sobre la base de la representación de ambas corrientes. José Ignacio Paliza asumió la presidencia y Carolina pasó a ser secretaria general, cargo que mantuvieron hasta 2026. Un esquema similar se aplicó en la conformación de la Dirección Ejecutiva, integrada por 60 miembros y con una amplia representación de ambos sectores.

El PRM ganó las elecciones municipales en marzo de 2020 y, meses después, Luis Abinader asumió la Presidencia en las elecciones de julio de ese mismo año.

Como parte de ese entendimiento, una proporción importante de los cargos de Gobierno fueron asignados a dirigentes vinculados al sector de Mejía, lo que contribuyó a preservar la gobernabilidad y cohesión interna del PRM.

La fórmula volvió a demostrar su eficacia en las elecciones de 2024. El PRM obtuvo una amplia victoria en las elecciones municipales, con alrededor de 122 alcaldías y 201 direcciones distritales municipales, y posteriormente Abinader logró la reelección presidencial.

El partido también logró un amplio control del Congreso Nacional, con 146 diputados y 29 senadores, consolidar una posición de dominio político e institucional.

Los triunfos de Leonel y Danilo

Con Leonel Fernández como principal carta electoral y Danilo Medina como estratega y articulador político, El PLD llegó al poder por primera vez en 1996, 23 años después de su fundación.

El triunfo convirtió a Medina en una figura clave en la articulación del poder y en uno de los principales responsables de la organización y funcionamiento del Gobierno.

La relación política entre ambos líderes se fortaleció con el tiempo. Leonel Fernández luego apoyó la candidatura presidencial de Danilo Medinaelegido candidato del PLD para las elecciones de 2000, aunque perdió ante Hipólito Mejía, el candidato del PRD.

Luego de esa derrota, ambos líderes reorganizaron sus fuerzas para regresar al poder en las elecciones de 2004. Leonel volvió a encabezar la fórmula presidencial, mientras Danilo cumplió un papel estratégico en la campaña y en la organización política. Posteriormente, el PLD sumó otra victoria en las elecciones municipales y del Congreso de 2006.

En 2008, el PLD retuvo el poder con la reelección de Leonel Fernández. Aunque Danilo Medina lo retó internamente por la candidatura presidencial, ambos líderes lograron manejar sus diferencias y preservar la unidad partidaria.

Para las elecciones de 2012, Leonel dio paso a Danilo Medina, quien fue elegido candidato presidencial del PLD y ganó las elecciones con el apoyo de la estructura política y gubernamental construida durante los gobiernos del PLD.

La decisión de Danilo Medina de buscar la reelección para las elecciones de 2016 volvió a generar tensiones con el sector de Leonel Fernández. Sin embargo, ambos finalmente llegaron a un entendimiento y el PLD logró mantenerse en el poder.

La ruptura definitiva entre los exaliados se produjo durante el proceso de selección del candidato presidencial del PLD para las elecciones de 2020.

Danilo Medina apoyó decididamente al entonces ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, quien venció a Leonel Fernández en las primarias internas. Fernández no aceptó los resultados, abandonó el PLD y posteriormente fundó la Fuerza del Pueblo (FP), poniendo fin a una de las alianzas políticas más exitosas de la historia reciente del país.

La ruptura tuvo consecuencias electorales inmediatas. En las elecciones de 2020, Gonzalo Castillo obtuvo 1.537.041 votos, equivalente al 37,46%, y el PLD perdió el control del Poder Ejecutivo y, posteriormente, buena parte de su influencia en el Congreso, ayuntamientos y otras instituciones del Estado.

Por separado, Leonel Fernández y Danilo Medina tampoco lograron recuperar el dominio que habían logrado juntos. Sus respectivas organizaciones perdieron las elecciones municipales y presidenciales de 2020 y tampoco lograron recuperar el poder en las elecciones de 2024.

La historia de ambas alianzas muestra dos resultados claramente diferentes. La combinación Abinader-Hipólito ha logrado preservar la unidad, distribuir espacios de poder y mantenerse electoralmente competitivo. La fórmula Leonel-Danilo, por su parte, alcanzó dos décadas consecutivas de gobierno, pero su ruptura terminó fragmentando al PLD y debilitando las posibilidades de sus principales protagonistas de regresar al poder.

De cara al 2028, el panorama luce cuesta arriba para el PLD y la Fuerza del Pueblo. Por separado, Leonel Fernández y Danilo Medina no han logrado reproducir la fórmula que durante dos décadas convirtió al PLD en una de las principales máquinas electorales del país. Por ahora, no se vislumbra una solución clara que permita a estas fuerzas recuperar el protagonismo que alguna vez tuvieron y volver a posicionarse como las principales opciones de poder.

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