
Nos resulta difícil vivir por fe porque hemos vivido dependiendo de lo que podemos ver, tocar y controlar. Nos acostumbramos a tener paz por lo que tenemos, lo que sabemos y lo que nos hace sentir que todo está bajo control.

Nos resulta difícil vivir por fe porque hemos vivido dependiendo de lo que podemos ver, tocar y controlar. Nos acostumbramos a tener paz por lo que tenemos, lo que sabemos y lo que nos hace sentir que todo está bajo control.