Cada 16 de octubre el Día Mundial de la Alimentaciónpromovido por la FAO. El lema de este año es «Innovar hoy para nutrir el mañana». Como en años anteriores, este día busca incentivar a la población a consumir una variedad de alimentos disponibles en su entorno, además de generar conciencia sobre el derecho de todas las personas a obtener productos alimenticios confiables, asequibles y nutritivos (FAO, 2026).
Como parte de las actividades diarias de todo individuo, existe la responsabilidad de tomarse un espacio para comer y nutrir su cuerpo. La alimentación juega un papel fundamental en nuestro bienestar y salud, ya que una dieta nutritiva, equilibrada y diversa nos permite disfrutar de una vida de mayor longevidad en óptimas condiciones.
Asimismo, las decisiones que tomamos sobre los alimentos que consumimos tienen un impacto en el medio ambiente y el planeta.
A pesar de los avances realizados en los sistemas agroalimentarios para garantizar la disponibilidad de alimentos para todos, la FAO advierte que 645 millones de personas todavía sufren hambre y 2.690 millones no pueden permitirse una dieta saludable (FAO, 2026).
Lic. Elianery Henríquez Hiciano Licenciada en Nutrición y Dietética Unidad de Nutrición
Desde el punto de vista de la nutrición, esta situación puede comprometer la capacidad de la población para obtener una proporción adecuada de nutrientes, así como aumentar el riesgo de desnutrición y enfermedades no transmisibles. Durante mucho tiempo se pensó que una dieta equilibrada debía ser estricta o carente de variedad.
Sin embargo, según varios estudios, para garantizar una adecuada recepción de nutrientes y el buen funcionamiento del organismo, es importante llevar una dieta equilibrada que incorpore productos de todos los grupos alimentarios: carbohidratos (cereales integrales, verduras, frutas y legumbres), proteínas (tanto de origen vegetal como animal) y grasas saludables (aguacate, nueces, etc.).
Todos podemos lograr una mejor nutrición eligiendo conscientemente los alimentos de nuestra canasta, alimentándonos de los frutos que la tierra nos ofrece.
¿Cómo se maneja la alimentación?
Los servicios de salud Desempeñan un papel crucial a la hora de concienciar a la población sobre una dieta que mejore el estado nutricional. En concreto, promover la educación nutricional para prevenir enfermedades y fomentar la importancia de mantener una dieta equilibrada.
En el manejo del paciente a nivel ambulatorio, el terapia de dieta para el control de las condiciones clínicas, en conjunto con recomendaciones individualizadas y seguimiento oportuno de los hábitos alimentarios para mejorar la calidad de vida.
En los pacientes hospitalizados se debe garantizar que los alimentos ofrecidos durante la estancia sean seguros y asequibles, teniendo en cuenta las pautas nutricionales para diversas patologías.
Teniendo en cuenta el impacto de la dieta en el proceso de recuperación, trabajamos de manera interdisciplinaria con los diferentes integrantes de la atención médica (Nutrición, medicina general, psicología, fisioterapia) para una atención integral. Además, las comidas ofrecidas durante la hospitalización sirven como una oportunidad para fortalecer las pautas nutricionales que debe seguir el paciente tras el alta.
Es evidente que la nutrición no es sólo un factor biológico para la supervivencia, ya que tanto en el ámbito ambulatorio como en la hospitalización se ha demostrado que es un factor clave en el tratamiento médico y favorece la condición clínica del paciente.
Comernos a nosotros mismos no tiene por qué ser perfecto, pero cada decisión sobre lo que consumes puede impactar tu salud y contribuir a un sistema alimentario más sostenible para el mañana.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo empezar a cuidar mi alimentación?
Puedes empezar armando un plato equilibrado que incorpore todos los grupos de alimentos: carbohidratos (cereales integrales, verduras, frutas y legumbres), proteínas (tanto de origen vegetal: legumbres; como de origen animal: carnes magras) y grasas saludables (aguacate, frutos secos).
¿Llevar una dieta saludable implica gastar más?
No necesariamente. Podrás comer sano a bajo coste, priorizando los alimentos de temporada, utilizando productos locales y planificando lo que vas a comer durante la semana para comprar sólo lo que realmente necesitarás en tus comidas.
¿Para comer mejor debería comer menos?
Llevar una dieta equilibrada no significa que tendrás que “pasar hambre”, la cantidad de lo que comes se determina según tu edad, sexo, estado de salud, nivel de actividad física y el objetivo nutricional que quieras alcanzar.
¿Puede la alimentación saludable ser atractiva y deliciosa?
Lo que pones en tu plato no tiene por qué ser aburrido o monótono. Es recomendable que mientras más colores y variedad de alimentos pongas en tu plato (frutas, verduras, verduras), obtendrás un mayor aporte de nutrientes (antioxidantes, vitaminas, minerales).
¿Qué impacto tiene comer sano?
Comer sano puede beneficiarte previniendo enfermedades, evitando la desnutrición en todas sus formas y ayudando a mejorar tu composición corporal.


