spot_img
25 C
Santo Domingo
jueves, septiembre 3, 2026
spot_img

¿Qué poco se promociona la más valiosa y barata inversión?

Deberías Leer

Al contrario de crecimiento demográficoLas publicaciones impresas se leen cada día menos. La generalidad, sin importar a qué segmento o nivel pertenezca, aprende cosas a través de dispositivos electrónicos, teléfonos, redes sociales, televisión, etc. Y cuando cualquiera abre uno de estos dispositivos, probablemente encontrará una promoción de algún producto que, de alguna manera, puede adquirir con cierta inversión. Pero, al fin y al cabo, adquirirlo cuesta dinero y esfuerzo.

Estas promociones son tan comunes que, incluso cuando intentas acceder a determinados vídeos o como se llaman en diferentes sectores, te dan una fórmula para saltarte dicha promoción, aunque la gente ya vio de qué se trataba. Porque cumplió su misión promocional. Y ese era el objetivo fundamental: indicar que hay algo que está disponible para los usuarios o interesados ​​en cualquier parte del mundo.

Todas estas promociones proporcionan un abanico de posibilidades. Algunos de ellos bien diseñados. Aplicando, en algunos casos, la técnica de la inteligencia artificial. Pero sin temor a equivocarse tienen fines comerciales que dan resultados. Y así lo demuestra la multiplicación de promociones y personas adheridas a estos dispositivos y métodos de atracción. Casi todos, sin embargo, buscan satisfacer necesidades que anteriormente fueron provocadas por promociones similares. Partiendo de la vieja teoría del éxito comercial que se basa en crear necesidades y encontrar fórmulas para satisfacerlas.

Son una invitación permanente a inversión en diferentes cosas, la mayoría de ellas no fundamentales, pero que sin duda atraen. Porque además de satisfacer necesidades sentidas o estimuladas, estrechan las distancias entre clases y reducen barreras. Provocan o invitan a recurrir a métodos difíciles y costosos como recurrir a préstamos, tener que hacer cosas prohibidas o practicar fórmulas engañosas. Sin embargo, la mayoría de estas promociones, por muy buenas y sabrosas que sean, no tienen propósitos trascendentes. No te permiten vivirlos ni disfrutarlos para siempre. Nadie puede llevárselos. Se quedan en el suelo o en el esfuerzo.

Pero hay una promoción que, lamentablemente, no se hace mucho a través de los distintos medios electrónicos, o que de alguna manera es escasa. Además de ser la mayor y más valiosa de todas las inversiones, es extremadamente barata. Tanto es así que para conseguirlo no es necesario recurrir a métodos complicados, costosos, peligrosos o engañosos. Me refiero a adquirir o comprar la vida eterna. La que Jesús el hijo de Dios prometió. El que se puede adquirir, sólo con creer en él. Actuar como él nos enseñó. Que por cierto, como él mismo dice, no es una cruz muy pesada.

Ojalá la gente que sabe de estos temas técnico-electrónicos, que quiere animar a la gente a hacer buenas inversiones, pudiera dedicar tiempo y esfuerzo a promover una inversión tan buena y barata como aquella que nos permitiría vivir para siempre y sin necesidad de ningún tipo. Vive para siempre en un paraíso. Pero eso sí, deberán hacerlo utilizando las mismas técnicas atractivas y si quieren con algún tipo de inteligencia. Porque no hay nada más inteligente que invertir en alcanzar la vida eterna, simplemente creyendo en Jesús, respetando a tus padres, amando al prójimo, perdonando y portándote bien.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias