Santo Domingo.- El ir y venir de las olas y los rayos del sol. Iluminaron los rostros de los visitantes que se dieron cita este Sábado Santo en la Playa Najayo, San Cristóbal, para disfrutar del feriado de Semana Santa.

Los socorristas y castillos de arena evidenciaron el disfrute de quienes asistieron con sus hijos desde primeras horas de la mañana, en un ambiente marcado por el disfrute y la recreación.
Pescado frito, mariscos y tubérculos adornaron la mesa de Irene Castillo, quien aseguró que los precios del lugar no eran al alcance de todos.
«El pescado es muy caro, siempre llevo mi comida, pero a veces siento que no se puede comprar aquí», dijo.

Los miembros de la Policía Nacional y Defensa Civil Se rodeó la zona para velar por el bienestar de los bañistas, quienes valoraron positivamente el patrullaje por parte de las autoridades.
Los comerciantes registran «pocas ventas»
Pese a la notable presencia de bañistas, comerciantes de la zona afirmaron que las ventas han sido escasas, señalando que optan por llevar su propia comida o limitar sus gastos, lo que ha impactado negativamente en la actividad comercial en el lugar.

«Esta Semana Santa las ventas están un poco flojas, las leyes han puesto un poco de presión a los clientes, al pueblo dominicano», dijo Wander Guillermo, un camarero que presta sus servicios en un establecimiento que vende mariscos.
Con el caldero encendido y el sonido del aceite friéndose el pescado, Madelin aseguró que acudió al lugar a las diez de la mañana para asegurar sus ventas.
«Estoy aquí desde las diez de la mañana, porque a partir de esta hora hay más gente», dijo el vendedor de mariscos.
A pesar de la baja afluencia de visitantes, la zona estuvo marcada por la presencia de vendedores ambulantes que venden brochetas calientes, carrozas y palitos de coco caramelizado para brindar una experiencia culinaria a los vacacionistas.
Medidas de seguridad
Los asistentes a la playa agradecieron las medidas de seguridad implementadas por el Ministerio del Interior y Policíacon respecto a la regulación del ruido para evitar contaminación sonora durante las vacaciones.

«Está todo bien, la verdad, ya no hay tanto ruido como antes, parece que lo han regulado y se siente bien», dijo Jeremi Prats mientras observaba el panorama.



