Con la mirada de los inversores puesta en el desarrollo de la inteligencia artificial, muchas voces señalan que América Latina puede convertirse en la región que acapare el ‘boom’ de la robótica y la conocida como ‘IA física’.
Es la teoría defendida, entre otros, por Shomik Ghosh, socio de la gestora de Silicon Valley Sierra Ventures, que cree que el papel de la región como exportadora de materias primas puede cambiar, ya que no está lastrada por las restricciones de seguridad y los aranceles estadounidenses al comercio con China.
Regulaciones y barreras comerciales
«Si hoy vas a China, los problemas de destreza que tenemos con las manos de los robots ya los han solucionado ellos», afirma en una entrevista con Bloomberg Línea, en la que señala que en la industria estadounidense se ven obligados a construir desde cero ante la imposibilidad de integrar los avances chinos en la materia.
Sin embargo, en México, Brasil o Colombia, los empresarios pueden “simplemente comprar esas manos, obtener los actuadores e imanes directamente de proveedores chinos y comenzar a implementar sus soluciones de inmediato”, compara Ghosh.
Además, América Latina tiene menos regulaciones para proteger los mercados, lo que abre las puertas a aventuras empresariales más ágiles y agresivasa juicio del perito.
Para el inversor de capital riesgo, el objetivo ya no es crear robots para el consumidor final, sino transición al mercado corporativoes decir, la venta del producto a otras empresas.
Una vez que la cadena de suministro asiática ha roto la barrera del ‘hardware’, de la construcción física, ahora las empresas de IA física en América Latina dependen del ‘software’ para lograr su ventaja competitiva, es decir, de sus propios modelos y algoritmos con los que interpretar los datos generados por los robots en el mundo real, señala Ghosh.


