Una transformación sin precedentes con el surgimiento de la inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser un fenómeno futurista para convertirse en un factor decisivo en el presente. Según los últimos barómetros de las tendencias, AI ya influye en la decisión de compra del 27 % de los consumidoresUn hecho que marca un punto de inflexión en la forma en que las personas eligen productos, marcas y servicios. Promovido por la rápida adopción de herramientas como ChatgptLas decisiones de consumo ya no se basan en comparar precios o buscar eficiencia, sino en encontrar orientación, validación y acompañamiento durante todo el proceso de compra.
Esta revolución no solo reconfigura la forma en que se informa a los consumidores, sino que también acelera la toma de decisiones. Un estudio de la Universidad de Virginia confirma que El 77 % de los compradores se aseguran de que la IA les ayude a decidir más rápidoReducir el ciclo de compra y obligar a las marcas a influir en las mentes del cliente antes e intuitivamente.

El impacto emocional de la IA es ambivalente. El 23 % de los consumidores declaran su progreso entusiastaMientras que un 36 % muestra preocupación y un 41 % oscila entre ambos sentimientos. Este contraste refleja la dualidad del fenómeno: por un lado, la fascinación con una herramienta que amplifica las capacidades; Por otro lado, miedo a sus riesgos.
Las preocupaciones no son menores: 66 % teme que la IA amplifique la información erróneay 57 % de alerta sobre riesgos de privacidady 55 % de miedo por la educación de los jóvenes y un 34 % de miedo a la sustitución laboral. Aun así, el crecimiento en la adopción es innegable: en solo un año, el porcentaje de usuarios que afirman saber ChatGPT se redujo de 15 % AL 8 %mientras El 67 % ya lo usa regularmente Para resolver dudas (45 %), aprenda (34 %) o escriba (31 %).
Un hallazgo revelador es que El 27 % de los consumidores ya consultan ChatGPT antes de realizar comprasBuscando recomendaciones de productos, marcas o servicios. Además, el 24 % recurre a la IA para obtener asesoramiento en situaciones personales, y el 16 % incluso lo usa como herramienta de acompañamiento. Este creciente intimidad con la tecnología Hace que la IA sea un canal de interacción paralela que compite con las fuentes tradicionales de información y, en muchos casos, desplaza la influencia de los medios o incluso la boca a la boca.
El cambio se acentúa entre los más jóvenes: Más del 70 % ya usa inteligencia artificial para adquirir productos y serviciosque anticipa un alivio generacional en los hábitos de consumo. En la misma línea, un informe reciente indica que El 71 % de los consumidores desean experiencias de compra mejoradas por generación.
A pesar de la creciente dependencia, la resistencia cultural es clara: El 64 % de la población cree que la IA nunca puede reemplazar la creatividad humana.. Estos datos marca un límite simbólico: aunque la tecnología ofrece eficiencia, velocidad y personalización, los consumidores continúan valorando profundamente la autenticidad y la capacidad de las marcas para conectarse desde lo emocional.

En la República Dominicana, este cambio trae desafíos inmediatos. El comercio local debe adaptarse a los consumidores cada vez más influenciados por los algoritmos, en un país donde 9 de cada 10 dominicanos tienen conexión móvil y más de 7 millones usan redes sociales activamente. La integración de los asistentes virtuales, las recomendaciones basadas en la IA y las experiencias de compra personalizadas ya no es un lujo, sino la necesidad de mantener la competitividad contra grandes plataformas globales.
Los medios dominicanos, mientras tanto, enfrentan una doble etapa: por un lado, deben competir con la IA como fuente directa de información y recomendaciónY por el otro, tienen la oportunidad de integrarlo como una herramienta editorial y publicitaria. Ignorar este fenómeno significaría dar tierras en la construcción de influencia y confianza en un consumidor que todos los días diversifica más su información y canales de decisión.
La inteligencia artificial ya no es un accesorio tecnológico: es Un actor central en la economía del consumo. Su capacidad para guiar, personalizar y acelerar las decisiones de compra es reconfigurar no solo el mercado global, sino también el lugar. Para las marcas, el mensaje es claro: adaptarse o retrasarse. Para los medios, reinvent o pierda relevancia.
El consumidor del futuro es cada vez más, ya no compra productos o servicios: comprar confianza, validación y experiencias mejoradas por la inteligencia artificial.


