Santo Domingo.- Agentes de la dirección General de Seguridad Vial y Transporte Terrestre (Digesett) volverá a las calles con alcoholímetros como parte de un plan piloto que desarrollará el Gobierno a través del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), y el Ministerio del Interior y Policía para reducir los accidentes que se producen por el consumo excesivo de alcohol por parte de los conductores.
Ciudadanos y representantes de gremios de conductores respaldaron la iniciativa y la calificaron de «oportuna y necesaria» debido al alto número de accidentes de tránsito en el país provocados por conductores ebrios.
Asimismo, consideran que el plan piloto debe extenderse más allá del Distrito Nacional y ser permanente.
Los operativos que iniciarán este viernes se realizarán en puntos estratégicos del Distrito Nacional.
“Se realiza un examen antidoping periódicamente, por ejemplo, dos veces al año y el test de alcoholemia se realiza simultáneamente en varios puntos de las principales provincias”, dijo Mario Núñez, presidente de Fenattransc.
“Deberían salir a la calle a poner un poco de control porque aquí hay gente que tiene accidentes y está en estado de ebriedad”, declaró José Paniagua, conductor.
Asimismo, directores de hospitales de trauma también saludaron el inicio del uso del alcoholímetro tras señalar que los centros a su cargo incrementan cada día este tipo de emergencias.
“Debido a que hay consecuencias, tal vez se vuelvan cohibidos por beber y conducir al mismo tiempo”, dijo Carlos de León.
Para el plan piloto se utilizarán al menos tres controles disponibles en forma aleatoria, especialmente los fines de semana y feriados.
Alrededor de 40 agentes de la Digesett fueron capacitados para implementar esta iniciativa.
Según la ley de tránsito, el límite legal de alcohol es de 0,5 gramos por litro de sangre para conductores particulares y de 0,2 para quienes conducen vehículos pesados y transporte público, lo que equivale aproximadamente a 4 vasos de cerveza, según estudios.


