La Gran Manzana ha vuelto a demostrar por qué es uno de los epicentros de la moda. La reciente edición del Semana de la Moda de Nueva York (NYFW) No sólo presentó ropa; dictó una narrativa de empoderamiento a través del contraste y el volumen. Al observar las pasarelas, queda claro que la moda actual busca un equilibrio entre la nostalgia clásica y la audacia contemporánea.
Como es habitual, la pasarela estuvo marcada por grandes nombres como Ralph Lauren, Tommy Hilfiger o Michael Kors– y por marcas icónicas como Carolina Herrera, Calvin Klein o Diane von Furstenbergque esta temporada ha vuelto a las pasarelas tras casi una década alejada de las pasarelas.
Los estampados florales abandonan este año su lado ingenuo y dulce para volverse más oscuros y abstractos, especialmente en las propuestas de Patou.
La marca CH dio nuevas vueltas a los icónicos estampados florales y de lunares, añadiendo estampados de cuadros de líneas finas y tejidos de encaje.
La diseñadora polaca Magda Butrym propone cazadoras bomber y chaquetas oversize.
Las tendencias que marcaron este circuito van desde el minimalismo urbano y sofisticado de Calvin Klein o Khaite; la versión más aspiracional del estilo americano de Carolina Herrera o Ralph Lauren; y una nueva generación de marcas que llegan con fuerza, como Cult Gaia, junto a nombres como el de Ulla Johnson, que ya se ha convertido en una de las favoritas de los “insiders” de la moda a ambos lados del Atlántico. Había espacio para propuestas más “disruptivas” y rompedoras, como Eckhaus Latta, que jugaba con los códigos del estilo deportivo.
Periodista con experiencia en coberturas de radio, televisión y prensa escrita. Inició su carrera cubriendo acontecimientos políticos y sociales. Desde hace 18 años se desempeña como periodista del diario Hoy.



