El gran salto de la agricultura dominicana no dependerá únicamente de llevar tecnología al campo, sino de construir el ecosistema que permita convertir conocimiento, tecnología, financiamiento y talento joven en productividad, empresas, cadenas de valor y mercados, según el representante del Banco Mundial (BM) en el país. Carolina Rendónquien habló sobre los desafíos del capital humano para la transformación del sector agrícola nacional, en el Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario.
La transformación de la agricultura no consiste en modernizar la finca, sino en modernizar y conectar todo el ecosistema que existe a su alrededor.
La propuesta contiene también una lectura optimista: la nueva generación de jóvenes dominicanos puede convertirse en el factor de transformación de la agricultura, pero para ello es necesario tornar el campo profesional y económicamente atractivo.
Aparece una poderosa conexión entre política educativa, política laboral y política agrícola.
El enfoque de Rendón no se trata simplemente de formar mejor al trabajador agrícola, sino de cambiar la forma de entender el desarrollo agrícola: pasar de la formación aislada a la construcción de un ecosistema en el que formación, tecnología, empresas, financiación, investigación, empleo y mercados se conecten para generar valor.
Dijo que se necesita un sistema articulado que incluya a universidades, empresarios, sector público y privado para definir prioridades y formar capital humano alineado con la transformación productiva del país.
Señaló que así como el mundo está cambiando, también lo ha hecho el empleo, pero no igual que antes, sino que es un cambio disruptivo que involucra tecnologías, aplicación de herramientas digitales, inteligencia artificial, blockchain y datos, que están impactando al sector agrícola y ponen al país en la necesidad de adaptarlos.
Observó que el 65% de la población quien se dedica al rubro tiene más de 55 años, por lo que es importante el relevo generacional y la atracción de jóvenes al sector, con empleos de calidad y bien remunerados.


