Una tarde de conmoción y tensión se vivió este domingo en gran parte del territorio nacional, luego de que un fuerte sismo de magnitud 5,5 sacudiera la región oriental del país, con epicentro cerca de la provincia de El Seibo.
El evento principal formó parte de una inusual secuencia de tres temblores registrados el mismo domingo, que inmediatamente activaron las alarmas públicas.
La intensidad del sismo principal, sumada a las réplicas percibidas consecutivamente a lo largo del día, provocaron momentos de gran angustia en diversas localidades de la zona oriente y el Gran Santo Domingo. Ante el fuerte temblor, cientos de ciudadanos abandonaron despavoridos sus hogares, plazas comerciales y edificios residenciales, buscando refugio en las calles y áreas abiertas por temor a daños estructurales.
Equipos de rescate y organismos de protección civil comenzaron a desplegar operativos de supervisión para evaluar posibles daños, mientras las redes sociales se inundaron rápidamente de vídeos de los momentos de pánico vividos por la población.
Expertos en sismología recuerdan la importancia de mantener la calma ante este tipo de episodios y reiteran la necesidad de tener siempre listos planes de emergencia familiares, dado que el país se encuentra en una zona de alta actividad sísmica.


