Pregunta del lector: Si mi pareja me pide perdón por infidelidad, ¿se lo puedo conceder?
Respuesta del terapeuta: La decisión de conceder o no el perdón es personal y está influenciada por diversos factores, incluido el impacto emocional de la experiencia y las creencias familiares, culturales, religiosas y personales.
El infidelidad No se trata sólo de la ruptura del contrato de fidelidad, sino también del abuso de confianza y de exclusividad sexual.
Mientras se tiene la relación con la otra persona, la distancia emocional aumenta, aparecen mentiras, abusos y malos tratos. juicios duros contra la pareja, que muchas veces no comprende lo que está pasando.
Cuando se descubre una infidelidad, el dolor emocional se manifiesta con sentimientos de frustración, ira, tristeza y desesperación. Además, surgen preguntas y muchas dudas. En algunos casos, recurren a hacer sentir a la otra persona como culpable de su aventura.
Después de una crisis matrimonial, conceder el perdón requiere más que simples disculpas. Quien perdona necesita una reparación auténtica y coherente, porque la confianza no se recupera sólo con promesas, sino con acciones demostrables y sostenidas en el tiempo.
Conceder el perdón no implica necesariamente que la persona se haya recuperado del engaño, ya que el miedo a una nueva infidelidad puede persistir. Por esta razón, perdonar no significa que se haya restablecido la confianza. Esto se logra progresivamente a través de cambios consistentes, transparencia y reparación auténtica.
Quien perdona espera que su pareja demuestre, con sus acciones, que valora y honra el perdón recibido.


