Ambos son temas complejos y serios. La sociedad siempre ha mirado las consecuencias, pero nunca las causas. Los enfoques han sido ineficaces porque se centran en las consecuencias, pero las causas no se han revertido con políticas sociales durante los últimos 30 años.
El crimen social Es el resultado de múltiples factores de riesgo que se acumulan, normalizan y repiten, dañando e impactando a grupos vulnerables y de alto riesgo; factores como desigualdad social, exclusión social, falta de oportunidades, disfunción familiar, abandono escolar prematuro, deambular sin propósito, ser víctima de microtráfico, prostitución infantil, maltrato emocional, físico y psicológico; Además, trastornos de personalidad, sociopatía, factores culturales e institucionales que favorecen la alteración de la conducta, afectando las normas y la convivencia ciudadana.
Las consecuencias de la crimen social Son: agresiones, homicidio, vandalismo, robos, robos, sepulcros, secuestros, narcotráfico, portación ilegal de armas de fuego, desafío a la autoridad, negativa a medir consecuencias y conductas de alto riesgo social.
Esta violencia social normalizada que afecta no sólo a grupos marginales, sino que también ha ido alcanzando a los sectores medios y altos, representando miedo, inseguridad, temor y paranoia social. Además, afecta la vida económica y social de las actividades que se desarrollan en horario nocturno.
Los impactos y costos directos e indirectos de la violencia social son: romper con el altruismo ciudadano, la solidaridad, el cariño, la generosidad y la bondad del dominicano. Desde el punto de vista social e individual reproduce actitudes violentas, la búsqueda de armas para defenderse, la desconfianza social, la desafección y el desvinculación con los problemas sociales y políticos.
Los delincuentes recurrentes, con innumerables acusaciones por distintos delitos y colocados en las calles por el sistema judicial, hablan de falta de institucionalidad, porque está el Inacif, con psiquiatras y psicólogos para determinar en menos de una semana el diagnóstico de psicopatía, sociopatía o delincuentes de alta peligrosidad y los jueces no utilizan las unidades de psiquiatra forense. Es decir, los expedientes no son de la Policía, son de los delincuentes y del permisivo y vulnerable sistema judicial.
¿Qué hacer con el rehabilitación psicosocial? Aquellos jóvenes que delinquen deben ingresar a programas de reinserción social; aquellos que por su condición de psicópatas de alta peligrosidad deben ingresar al sistema penitenciario de alta seguridad.
La respuesta a la violencia social se centra en varios ejes: políticas públicas con impacto en los sectores más vulnerables y con mayor riesgo psicosocial y económico, con los planes de Estado que ya existen. El enfoque es integral, sustentable, presencial y evaluativo.
La Policía deberá activar su presencia en diversos sectores, con patrullajes mixtos, control de armas ilegales, narcotráfico, entre otros.
Se debe buscar, controlar, enfrentar a los delincuentes armados de alto riesgo y asegurar a la población que la Policía cumple con su labor de prevención, seguridad y control de delitos peligrosos.
el presidente Luis Abinader ha manifestado la dificultad en la rehabilitación de los reincidentes con más de diez tarjetas. El pronóstico es reservado, porque si hay un trastorno de psicopatía, consumo de drogas, alteración neuropsiquiátrica o daño cerebral la rehabilitación es difícil.


