El vicerrector administrativo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y economista, Antonio Ciriaco Cruz, advirtió durante su participación en el programa de El Día que el proyecto de presupuesto para el año 2027 contempla un monto astronómico de 2,03 billones de pesos, equivalente en el 21,2% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, advirtió que el peso de la deuda pública y las subvenciones siguen limitando drásticamente la capacidad inversora del Estado.
Presupuesto y déficit fiscal gestionado con cautela
Ciriaco indicó que el presupuesto formulado se basa en el gasto público de 1,8 billones y unos ingresos estimados en 1,5 billones, lo que da un déficit fiscal aproximado de 327.000 millones de pesos (cerca del 3,5% del PIB).).
Si bien aclaró que el crecimiento del presupuesto responde al tamaño inercial y vegetativo de la economía dominicana (proyectada crecer nominalmente un 10.45% y cerrar el año con una expansión real de entre 4.5% y 4.6%), enfatizó que las necesidades de financiamiento son altísimas.
¡Una radiografía macroeconómica abierta que expone las luces, las sombras y los grandes peligros financieros de la República Dominicana! Conversamos con el reconocido economista y vicerrector administrativo de la UASD, . Antonio Ciriaco Cruz, quien analiza a fondo el proyecto de Presupuesto General recientemente aprobado para el año 2027, fijado en la astronómica cifra de 2.037 millones de pesos (equivalente al 21,2% del PIB). Ciriaco desglosa las proyecciones del déficit fiscal estimado en 327.000 millones de pesos, los riesgos externos marcados por la volatilidad del petróleo en el Golfo Pérsico y el impacto directo de las decisiones de la Reserva Federal (Fed) sobre el costo de nuestros bonos soberanos. Este episodio es una clase magistral de economía nacional: ponemos la lupa sobre la carga asfixiante del servicio de la deuda, que destinará más de 350.000 millones de pesos sólo al pago de intereses, superando con creces la inversión pública e igualando el presupuesto de educación. Analizamos cómo la subida de tipos arrastra al Banco Central a frenar el crédito local, la sangría insoportable que representan los subsidios a los combustibles y al sector eléctrico (superando el 1% del PIB), y por qué nuestra deuda consolidada en el 60% del PIB exige transformar urgentemente los pasivos en inversión productiva si queremos duplicar la economía para 2036. ¡Un programa imperdible! – – ¿Qué opinas de los temas de hoy? Deja tu comentario abajo, dale «Me gusta» para apoyar el periodismo sensato y comparte para que más personas se sumen al análisis. 💬 COMENTA, COMPARTE Y SÍGUENOS EN REDES SOCIALES: 📸 Instagram El Día RD: https://www.instagram.com/eldia_rd/ Edith Febles: https://www.instagram.com/edith_febles/ Amelia Deschamps: https://www.instagram.com/ameliadeschamps/ 🔔 ¡SUSCRÍBETE Y ACTIVA LA CAMPANITA! No te pierdas nuestras transmisiones en vivo y entrevistas que marcan la pauta en República Dominicana.
El peso aplastante de la deuda
Uno de los puntos más críticos señalado por el académico es que el pago de compromisos previos (capital e intereses de la deuda externa e interna del gobierno central) ronda los más de 350.000 millones de pesos.
Este monto por sí solo representa entre 3,5% y 4% del PIB, cifras que casi duplican la inversión pública proyectada para el mismo período (fijada en 2,7% del PIB).
Respecto al umbral de sostenibilidad, Ciriaco señaló que si bien la deuda del gobierno central está entre el 47% y el 48% del PBI, al sumar la deuda consolidada -incluida la del Banco Central- el límite crítico del 67% o 68% se acerca peligrosamente, lo que restringe el margen de maniobra fiscal del país.
Subsidios y shocks externos
El economista señaló que el Estado carga con una carga financiera muy pesada debido a los subsidios a los combustibles (que consumen en promedio 1.000 millones de pesos semanales) sumado a las transferencias al sector eléctrico.
Entre ambas áreas el gobierno destina más del 1% del PBI, recursos que ya no se canalizan hacia áreas prioritarias como inversión social e infraestructura productiva.
A esto se suman factores de riesgo internacionales que podrían alterar las finanzas públicas:
Volatilidad de los precios del petróleo, estimada en promedio entre 80 y 82 dólares ante las tensiones geopolíticas.
Los recientes aumentos de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), encarecen los costos de emisión de bonos soberanos dominicanos en los mercados internacionales.
Impacto interno y recomendaciones
Ciriaco explicó que si el Banco Central de República Dominicana decide elevar su tasa de política monetaria para evitar la fuga de capitales hacia Estados Unidos, esto tendrá un impacto directo en el mercado local. Como consecuencia, las tasas de interés de los préstamos hipotecarios, los préstamos de consumo y las tarjetas de crédito aumentarían, enfriando el consumo privado (que representa alrededor del 80% del PIB) y desacelerando la inversión empresarial.
Ante este complejo escenario internacional, el vicerrector de la UASD recomendó a inversionistas y ciudadanos diversificar sus portafolios de inversión, manteniendo un componente en moneda extranjera para mitigar los riesgos cambiarios y las presiones inflacionarias globales.


