El desconfianza hacia la clase política, el clientelismo, la ausencia de propuestas que conecten con las necesidades de la población y el obstáculos para llegar a los centros de votación son algunos de los principales factores que explican la abstención electoral en la República Dominicana en el año 2024.
Así lo establece un estudio presentado por la Junta Central Electoral (JCE), realizado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), a petición del órgano electoral.
La investigación, titulada “Estudio sobre abstención electoral en República Dominicana: voto nacional y extranjero, elecciones 2024”, examinó durante un período de un año y tres meses las causas socioculturales, políticas y logísticas que influyeron en la decisión de una parte del electorado de no participar en las elecciones municipales, presidenciales y del Congreso celebradas en 2024.
Durante la presentación, el investigador Luis Mario Rodríguez señaló que el estudio muestra que el abstencionismo electoral en República Dominicana es un problema estructural y no simplemente una manifestación de apatía ciudadana.
Explicó que, si bien el país cuenta con un sólido sistema electoral, persisten factores como la desconfianza política, el clientelismo, la falta de propuestas atractivas y diversas barreras logísticas, especialmente para los dominicanos residentes en el exterior.
Asimismo, es evidente que la participación varió significativamente entre las elecciones municipales de febrero y las presidenciales y del Congreso de mayo de 2024, lo que demuestra un interés diferenciado dependiendo de la relevancia de los cargos en disputa.
Entre los principales hallazgos, la investigación identifica la apatía hacia las propuestas políticas, las dificultades de transporte y la distancia a los centros de votación, así como las limitaciones de tiempo y trabajo, como causas centrales de la baja participación ciudadana.
Llamó a un pacto como solución entre las instituciones electorales, los partidos políticos y la sociedad civil.
Expresó que, para reducir la abstención, se recomienda fortalecer la educación cívica, renovar oferta de los partidos, facilitar el acceso a los centros de votación y garantizar procesos electorales transparentes y seguros. En el exterior también se propone evaluar modalidades como el voto postal, anticipado o electrónico.


