Barcelona (España), 29 de septiembre (EFE).- Corría el año 2021 y aunque el escritor danés Jussi Adler-Olsen había dicho que la exitosa serie policial ‘Department Q’ solo tendría diez volúmenes, hubo editores de todo el mundo que le exigieron que no se detuviera, algunos incluso porque temían ir a la «quiebra» sin sus creaciones literarias.
Decidió escucharlos, pero pensó que necesitaba ayuda y consideró que las personas más adecuadas para colaborar eran los periodistas de su país Stine Bolther y Line Holm. Sin embargo, cuando ya habían empezado a hablar del futuro, en 2022 le diagnosticaron un cáncer incurable, con una previsión de supervivencia de unos tres años.
Desde su casa en Dinamarca, Adler-Olsen, con su mujer a su lado y con su editora en Maeva, Mathilde Sommeregger en otra pantalla, habla con Efe por videoconferencia sobre esta circunstancia y los tres nuevos títulos que surgirán de ‘Departamento Q’, empezando por el que acaba de publicarse en España, ‘Las almas muerte no cancan’.
«Cuando me diagnosticaron esta grave enfermedad decidí que tenía que darme prisa para seguir adelante con nuevos proyectos. Mi mujer se quedó impactada y también enfadada, porque habíamos previsto que pasaría el testigo y viajaríamos a Japón, nos reuniríamos con amigos, saldríamos. Pero la enfermedad lo cambió todo y entre Stine, Line y yo tuvimos que encontrar una fórmula satisfactoria para continuar la serie», revela.
La propuesta de colaboración se mantuvo en secreto bastante tiempo porque el novelista no se encontraba bien.
Adler-Olsen, que considera España su segundo país, donde tiene desde hace muchos años una casa en Barcelona, se muestra «muy satisfecho» de cómo va el trabajo conjunto.
‘Las almas muertas no cantan’, en el que vuelve a profundizar en uno de los temas que más le preocupan, los abusos de poder en el ámbito privado y público, ha tenido, según destaca, muy buena acogida en su país, así como en Noruega y Suecia y en el mercado alemán, donde cuenta con numerosos lectores.
Una mujer fuerte y decidida.
Ahora espera que en España también sea así y que los lectores se acostumbren a la historia del policía retirado Carl Mørck y conozcan la evolución de Helena Henry, su sustituta, de 44 años, criada en Francia, de padre francés y madre danesa, que está «fascinada» por Assad, mientras Rose Knudsen, otra vieja conocida del Departamento Q, la odia con todas sus fuerzas.
«Helena es fuerte y muy decidida y puede crecer y evolucionar mucho más en futuras novelas», afirma. Al mismo tiempo, no oculta que tiene «su propia historia y no es nada bonita», aunque está convencido de que «podrá convivir en el piso».
«Me siento mejor que Stieg Larsson»
Respecto a su legado, un sincero Adler-Olsen destaca que se siente mejor que el sueco Stieg Larsson, el autor de la famosa trilogía ‘Millennium’, que murió de un infarto un año antes de su publicación y no podía saber que unos años más tarde David Lagercrantz continuaría su saga, aunque sin basarse en sus borradores.
«Estoy vivo», apunta, «y ahora me siento muy bien porque tengo la oportunidad de participar en el proyecto de continuación del ‘Departamento Q’, dando mi opinión y comentando cosas. Estoy absolutamente contento de cómo ha ido hasta ahora». Bromea diciendo que espera decir lo mismo cuando terminen el título número 13, algo que también acordaron con su editor danés.
La serie de Netflix continuará el próximo año
Respecto a la serie que Netflix estrenó el año pasado, ‘Department Q’, muestra su satisfacción por el resultado y recuerda que se reunió con el escritor y director Scott Frank (‘The Queen’s Gambit’) en Nueva York hace once años y ya entonces le pidió libertad para filmar.
Posiblemente, a finales de 2027 se estrene la segunda temporada, basada en su segundo título, ‘Los chicos que cayeron en la trampa’, también con Matthew Goode como protagonista. Por otro lado, reconoce que no está tan contento con las películas que se han hecho, porque no pudo participar en ellas como lo ha hecho con las series.


