¿Es una pelea una forma de corregir a un niño o una forma de violencia? En la República Dominicana, la 54,9% De los niños de entre 1 y 14 años han sufrido métodos violentos de disciplina en casa, según un estudio de UNICEF.
Ante esta realidad, el diario Hoy salió a las calles para conocer qué piensan los dominicanos sobre los golpes como método de crianza.
Apuestan por una crianza sin violencia
Frenia Willamo es una de las madres que apoya la crianza respetuosa. Tiene un hijo de tres años y asegura que hasta el momento no ha recurrido a golpes para corregirlo.
Frenia Willamo
“Confío mucho en lo que es una crianza respetuosa. Realmente entiendo que no es bueno recurrir al abuso”, expresó.
Willamo explicó que intenta reconciliarse con su pequeño y negociar con él, reservando los castigos como última opción, sin recurrir a la violencia física.
“Estamos tratando de romper esos patrones. Creo que es un desafío que tenemos los padres hoy, porque independientemente de que recordemos que ellos nos dieron la pena, en el fondo nos afectó a los adultos de hoy”, subrayó.
En la misma línea se expresó Yokati Fernández, madre de dos hijos, quien cree que los golpes no son necesarios para garantizar una buena educación.
Yokati Fernández
“No se cría a un niño hablando”, afirmó Fernández, quien afirmó que ha optado por hablarles a sus hijos con dulzura y amor.
También puedes leer: Más de la mitad de los niños dominicanos han sufrido formas de violencia en su crianza, revela Unicef
En su opinión, la violencia puede generar respuestas similares en los niños, además de volverlos más rebeldes y provocar resentimiento. También señaló que los insultos constituyen otra forma de violencia que se debe evitar durante la crianza de los hijos.
Por su parte, Alberto Joaquín considera que entrenar en casa es fundamental para educar a los niños y que las palizas no son necesarias.
Alberto Joaquín
“Lo que tenemos que darles es entrenamiento en casa, disciplina como antes nos educaron nuestros padres”, dijo.
Entre la disciplina y el castigo físico
Sin embargo, otros ciudadanos creen que la paternidad actual es demasiado permisiva y que los padres necesitan establecer límites más firmes.
Santo Martínez, que tuvo nueve hijos y crió siete, entiende que los niños no deben crecer haciendo sólo lo que quieren.
“De vez en cuando se les da la ventaja, pero hay que dársela porque no se les puede dejar con lo que quieren”, afirmó.
Santos Martínez
Aunque admite el castigo físico, Martínez lo propuso como última medida y mencionó otras alternativas, como reducir privilegios, retirar premios o impedirles disfrutar de determinadas cosas.
«A un niño se le puede castigar de varias maneras. ¿Quieres darle una pizza? Lo castigas y no se la das, para que aprenda a ganarse su pizza», dijo, explicando una técnica que, dijo, ha utilizado con sus hijos y le ha funcionado.
Martínez también consideró que las agresiones verbales son una falta de respeto.
Por otro lado, Elvio López entiende que el miedo a la patria potestad puede influir en el comportamiento de los niños, aunque reconoce que la corrección debe hacerse preferentemente a través del diálogo.
Elvio López
“Como dice la Biblia, al niño hay que corregirlo, y no está mal que uno use un método que le haga sentir un poco de miedo al niño. Ese era el método que se usaba antes y por eso la descomposición era menor que ahora”, afirmó.
López considera que los golpes que dejan marcas o lesiones constituyen abuso, pero diferencia estas agresiones de los castigos con varas o correas, que entiende que pueden utilizarse como último recurso.
«Por supuesto, esa es la última opción, porque entiendo que lo mejor es corregir con amor, hablar con el niño, explicarle. También reducir algunos privilegios», afirmó.
Al recordar su propia educación, sostuvo: “Por la educación de mi madre y el miedo que le tenía, ahora soy una persona seria”.
Aunque considera que los gritos y los insultos también son formas de violencia, López entiende que algunos padres recurren a ellos por falta de formación.
Dominga Amparo Mejía también defiende la necesidad de establecer límites y considera que el castigo físico puede ser adecuado en determinadas circunstancias.
Dominga Amparo Mejía
«Una buena pelea a tiempo es buena. Las que somos madres sabemos que tenemos que dar lo mejor cuando es necesario», expresó, aunque reconoció que hablar con los niños también puede ser una manera de educarlos.
Vinculan la crianza con el comportamiento de los niños
Andrés Cruz Cabrera, padre de tres hijos, cree que la falta de atención familiar influye en los problemas de conducta de algunos menores.
Andrés Cruz Cabrera
“Con mucho abandono por parte de la familia, de los padres”, describió la forma en que, a su juicio, se está criando a algunos niños.
Cruz Cabrera relacionó esta falta de supervisión con los problemas que pueden surgir durante la adolescencia.
“Están criando mal a los niños, tienen hijos y los cría el barrio (…). Traen tenis y cosas a la casa y no les preguntan nada”, afirmó.
El ciudadano entiende que la forma de corregir debe depender de las acciones del niño y considera que, en determinadas circunstancias, se puede recurrir a la lucha.
¿Qué dice el estudio de UNICEF?
El informe, titulado Estudio sobre los determinantes asociados al castigo físico y la violencia psicológica contra niñas, niños y adolescentes en el hogar en República Dominicana, encontró que el 54,9% de los niños entre uno y 14 años ha experimentado algún método de disciplina violenta.
La proporción aumenta hasta el 72% entre los niños que tienen algún tipo de discapacidad, según los datos presentados.
Entre las formas de violencia identificadas se encuentran prácticas que van más allá de una reprimenda, como azotes, quemaduras o descargas eléctricas, así como daños psicológicos que UNICEF calificó de inaceptables.
Así lo afirmó Anyoli Sanabria, representante adjunta de UNICEF en República Dominicana.
La investigación cualitativa se realizó en cuatro municipios priorizados del país: Boca Chica, Barahona, Haina y Yamasá. Estos territorios fueron seleccionados con base en criterios relacionados con la prevalencia de la violencia, aspectos programáticos y características territoriales.


