Florida ejecutó este martes al veterano de guerra William Reavescondenado por matar a tiros a un policía en 1986, la decimoctava pena capital aplicada por ese estado en lo que va del año.
Reaves, de 77 años, recibió un inyección letal a las 18.12 hora local (22.12 GMT) en la prisión estatal de Florida en Raiford, en el norte del estado, según ordenó el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis.
Estados Unidos ha llevado a cabo 32 ejecuciones este año, dieciocho de ellas en Florida, más que los otros cinco estados que las llevaron a cabo, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC).
El 30 de septiembre, Tennessee suspendió las ejecuciones previstas para el resto de 2026, después de que Christa Pike, condenada por asesinato, sobreviviera a un doble intento fallido de ejecución mediante inyección letal.
La mujer de 50 años permanece en prisión tras recuperarse del estado crítico en el que se encontraba tras el fallido procedimiento.
En Florida, Reaves fue condenado a muerte en 1992 por el asesinato del ayudante Richard Raczkoski de la oficina del sheriff del condado de Indian River en un segundo juicio, después de que la Corte Suprema de Florida anulara el primero debido a un conflicto de intereses del fiscal.
La semana pasada, la Corte Suprema de Florida se negó a suspender la ejecución, rechazando las apelaciones de Reaves contra el proceso de clemencia y el protocolo de inyección letal del estado, que utiliza una combinación de tres medicamentos.
Reaves dejó caer un arma mientras hablaba con el oficial y, después de luchar por ella, le disparó cuatro veces.
Un centenar de veteranos militares pidieron el día anterior a DeSantis que detuviera la ejecución y tuviera en cuenta el trauma de combate de Reaves, que el jurado no conocía del todo, según Floridanos por Alternativas a la Pena de Muerte.
Reaves llegó a Vietnam en 1969, con veinte años, como ametrallador de infantería del Ejército, y posteriormente fue declarado discapacitado por el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos debido a un trastorno de estrés postraumático, según la organización.
Con Reaves suman catorce veteranos militares ejecutados por orden de DeSantis, quien llegó al cargo en 2019, según la DPIC.
Florida tiene prevista otra ejecución para el 5 de noviembre, la de Jesse Guardado, que de llevarse a cabo elevaría el número de ejecuciones en el estado a diecinueve en 2026, lo que igualaría el récord registrado en 2025.


