El recorrido por la Feria Internacional de Libro Santo Domingo 2026 (FILSD), Deja una diferencia evidente respecto a sus ediciones de años pasados con una importante reducción de pabellones, menos espacios expositivos y una oferta más concentrada.
De los aproximadamente 15 pabellones que ocupó tanto la edición 2024 como la 2025, este año la feria presenta seis, mientras que también quedaron fuera otras propuestas que tradicionalmente encontraron espacio, como emprendimientos dedicados a la artesanía.
Más allá de la cantidad de pabellones, el cambio se percibe en el recorrido por la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, donde también se ha reducido la variedad de elementos y propuestas a disposición de los visitantes.
Históricamente, la FILSD ha sido un lugar donde, además de libros, el público podía encontrar revistas juveniles, carteles, matatiempos y otros elementos vinculados a la cultura y el entretenimiento.
A esto se sumó la presencia de artesanos y empresarios locales que aprovecharon la ocasión para exhibir y comercializar productos como bolsos, aretes, collares y pulseras personalizados.
Otro de los espacios que presenta modificaciones es el Pabellón del Cómic, uno de los puntos de mayor interés para el público joven. Si bien este año mantiene una estética similar al año anterior, la variedad de stands en su interior es menor y ya no cuenta con la presencia permanente que en 2025 permitía a escritores e ilustradores locales presentar y promocionar sus obras e interactuar directamente con los visitantes.
Los cambios se extienden también a la participación de las instituciones del Estado. Con el paso de los años ha ido disminuyendo el número de entidades públicas que anteriormente asistían a la feria con stands interactivos, que también funcionaban como un espacio de orientación y acercamiento entre instituciones y visitantes.
En esta edición el foco está más centrado en contenidos estrictamente literarios y culturales, con espacios dedicados a Panamá, país invitado de honor, y al escritor homenajeado, José Mármol.
Sin embargo, a pesar de las transformaciones que ha experimentado la FILSD a lo largo de los años, el evento continúa siendo una de las actividades culturales de mayor alcance en el país y mantiene una respuesta favorable del público.


