La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil vivió este domingo una enorme confusión en su recta final después de que un juez del Tribunal Supremo prolongara dos horas la votación en el momento en que comenzaba el recuento de votos.
La confusión se produjo en la última hora del periodo de votación, que debía finalizar a las 17.00 hora local (20.00 GMT). luego de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro, candidatos presidenciales, solicitaran una prórroga por diferentes motivos.
La campaña de Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), lo solicitó para todo el país debido a «los incidentes» registrados «en el transporte de votantes» en varios estados de Brasil.
El PT ha denunciado este domingo que algunos alcaldes opuestos a Lula no han acatado la orden de la Justicia Electoral que obliga a los gestores municipales a disponer de un servicio de transporte municipal a pleno rendimiento, como si fuera un día laborable, y de forma gratuita.
Por su parte, el hijo mayor del expresidente Flávio Bolsonaro limitó el pedido de ampliación a unos pocos estados brasileños y por un motivo diferente, por las lluvias que han afectado la movilidad de los votantes en algunas regiones.


