La población mundial está creciendo mucho más lentamente de lo esperado: las Naciones Unidas estiman que alcanzará su punto máximo dSerán alrededor de 10.300 millones en la década de 2080, para luego caer a 10.200 millones en 2100, lejos de los 11.000 millones proyectados anteriormente.
La clave es la caída de la tasa de fertilidad y el envejecimiento global.
De acuerdo a National GeographiccEl crecimiento demográfico mundial entró en una fase de desaceleración histórica.
En 2022 la población superará los 8.000 millones de personas por primera vez, pero los informes de las Naciones Unidas indican que el ritmo anual es el más lento desde 1950.
Las proyecciones actuales indican que en 2030 alcanzarán 8.500 millones de habitantes y en 2050 unos 9.700 millones, antes de alcanzar el máximo de 10.300 millones en la década de 2080.
La razón principal es la reducción de la tasa de fertilidad. Dos tercios de la población mundial viven en países donde el promedio de nacimientos por mujer es inferior a 2,1, cifra considerada necesaria para mantener el relevo generacional.
En consecuencia, se espera que la población de 61 países disminuya al menos un 1% entre 2022 y 2050, debido a las bajas tasas de natalidad y, en algunos casos, a la emigración.
El crecimiento futuro se concentrará en regiones específicas. Más de la mitad del aumento proyectado hasta 2050 se producirá en ocho países: Egipto, Etiopía, India, Filipinas, Nigeria, Pakistán, la República Democrática del Congo y Tanzania. El África subsahariana será la región que más contribuirá al crecimiento demográfico, mientras que Europa y partes de Asia experimentarán un marcado envejecimiento.
Este cambio demográfico abre la posibilidad de un “bono demográfico”, ya que la proporción de la población en edad de trabajar está aumentando en varias regiones. Sin embargo, Naciones Unidas advierte que para aprovecharlo será necesario invertir en salud, educación y capital humano. De lo contrario, el envejecimiento acelerado podría convertirse en un desafío para los sistemas de pensiones y seguridad social.
La esperanza de vida también sigue aumentando. En 2019 alcanzó los 72,8 años de media global y se proyecta que llegue a 77,2 en 2050, aunque con fuertes desigualdades entre países. Para entonces, el número de personas mayores de 65 años será más del doble que el de niños menores de cinco años, lo que requerirá fortalecer los programas de atención y asistencia a largo plazo.



