Hoy es 12 de octubre, fecha para recordar la hazaña de «El Almirante del Mar Océano». Con sus distintos nombres, según la época y la geografía, 1492 nos marca y antes que la historia de la vida cotidiana viene la mención.
Sorprendente y sorprendente fue el llamado realizado por la Dirección de Prensa del presidente. La invitación al Salón Verde de Palacio el pasado jueves, a las 14 horas, provocó revuelo y especulaciones. Se producirían “declaraciones de interés nacional”.
Hay tantos actos pendientes y tantas comparecencias del jefe de Estado que acababa de inaugurar la 41º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, que este llamado auguraba algo trascendente.
Algunos apuestan por la declaración del estado de emergencia, tras la orden de matar a ciudadanos inútiles. Estado de excepción con las limitaciones establecidas en la Constitución que no permiten el exterminio. El derecho a la vida es inmutable e innegociable. Al régimen le importa poco el artículo 37 de la Constitución porque sabe que la cruzada es popular y cada cadáver exhibido le permite dormir en paz, aunque el espectro aparezca durante el próximo crimen.
Un estado de excepción tras admitir la imposibilidad de ejecutar 53.877 órdenes de aprehensiónmás el saldo de fugas, prófugos y para completar el cuadro de fracaso institucional, el innegable imperio de los narcomenudistas que convierte la Ley 50-88 en letra muerta.
Otro posible tema para tan inusual convocatoria luego de la Agenda Semanal del lunes y la participación en Santiago, podría ser la mitigación del malestar de los productores de arroz luego de un decreto tras otro para cumplir con lo acordado en el DR CAFTA. También es grave la reiteración del uso de municiones provenientes del país por parte de la banda haitiana 400 Mawozo, que vuelve a comprometer a sectores de la PN y del Ejército.
Expectativas fallidas como las de los malvados. Los estrategas sugirieron y el equipo cumplió. Luego revive la alegoría de la pureza en el mundo dividido entre buenos y malos. Esa buena gente que desde 2020 ha intentado imponer la virtud al mando, con su ética protegida que tan espléndidos beneficios trae y aumenta el patrimonio sin consecuencias, con inexplicables perdón. Otra muestra de alardes éticos, todavía con capacidad, aunque la paradoja tenga nombre de errores subsanables y casos con la dimensión de lo ocurrido en Senasa navegar con calma, sin asomo de las aguas tormentosas que acompañan a otros procesos de corrupción administrativa.
Y el pregón fue que el dinero recuperado, producto de la corrupción del pasado oprobio, sin detallar su origen, ha sido utilizado como nunca antes para inversiones en instalaciones deportivas. “Ejemplo para la juventud”, proclamó exultante el presidente, que puede salvarse del tiro. “Cuando se roba dinero público se paran las obras o se deja de llevar a zonas donde la población lo necesita” -sic-.
Rescate a bombo y platillo del cebo ético. Es importante saber que algunos peces, cuando el uso desgasta el cebo, reconocen el anzuelo y no muerden.


