El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este jueves que restringe la concesión de visados a 40 ciudadanos bolivianos, entre ellos el exfiscal general Juan Lanchipa y el exjefe de lucha contra el narcotráfico Freddy Bismarck, a quienes acusa de corrupción o de estar vinculados al narcotráfico.
El Departamento de Estado anunció en un comunicado que, en virtud de los compromisos adoptados en septiembre pasado en la cumbre de seguimiento del llamado Escudo de las Américas, impondrá restricciones de visa a 15 funcionarios públicos actuales o anteriores en Bolivia y a 25 familiares directos de ellos.
Washington asegura que las políticas anunciadas el mes pasado en esa reunión apuntan a castigar a «los ciudadanos extranjeros que, mediante actos de corrupción o actividades de narcotráfico, socavan a los gobiernos democráticamente elegidos» en las Américas, independientemente de su afiliación política.
Entre las 15 personas nombradas públicamente se encuentran el ex Fiscal General del Estado Juan Lanchipa; el exdirector general de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) y comandante de la policía de Tarija, Freddy Bismarck; la exdirectora general de Migración Katherine Calderón y el presidente de la Corte Departamental de Justicia de Santa Cruz, Aldo Quezada.
También están incluidos en la lista de restricción de visas el exdirector de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) Diego Alejandro Barboza; el exfiscal coordinador de La Paz Armando Rojas y el exjefe de la FELCN en el aeropuerto internacional Viru Viru Fernando Ronald Velasco.
La medida se suma a la adoptada el 28 de septiembre contra el exfiscal general Roger Mariaca, a quien Washington acusó de solicitar y recibir sobornos para facilitar el narcotráfico, y que fue detenido por autoridades bolivianas dos días después, en el marco de una investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico.
«La Administración Trump apoya al Gobierno de Bolivia en sus esfuerzos por eliminar la influencia criminal, incluso dentro de sus tribunales, fuerzas policiales y poder legislativo», concluye la carta del Departamento de Estado.
El Escudo de las Américas, establecido este año, es un mecanismo liderado por Estados Unidos e integrado por otros 14 países de América Latina y el Caribe, diseñado para combatir de manera conjunta el crimen organizado.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump ha hecho de la lucha contra el narcotráfico en América una de sus prioridades.


