Él cáncer de mama plantea una carrera contra el tiempo en la que cada avance científico puede marcar la diferencia. Una lesión identificada rápidamente, una biopsia que Permite caracterizar el tumor o un fármaco. seleccionado en base a sus propiedades moleculares puede cambiar el curso de la atención. Hoy, esta carrera cuenta con aliados que hace unas décadas parecían sacados de la ciencia ficción: imágenes tridimensionales, algoritmos capaces de analizar mamografías y tratamientos diseñados para actuar sobre características específicas de las células cancerosas.
Sin embargo, la revolución no pasa sólo por tener máquinas más sofisticadas. Implica también transformar la forma diagnosticar, interpretar información médica y decidir Qué tratamiento necesita cada paciente. Y, sobre todo, conseguir que esos avances no queden concentrados en unos pocos centros sanitarios.
Una enfermedad que requiere respuestas urgentes
Las estadísticas miden el desafío. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), agencia especializada de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las estimaciones globales de GLOBOCAN 2022 registraron aproximadamente 2,3 millones de nuevos casos de cáncer de mama y 666.000 muertes durante ese año. Los datos situaron esta enfermedad entre los cánceres más diagnosticados en el mundo.
Las estimaciones mundiales más recientes, publicadas por la IARC en julio de 2026 con datos para 2024, contabilizaron alrededor de 20,6 millones de nuevos diagnósticos de cáncer de todo tipo y 9,8 millones de muertes. El cáncer de mama femenino representó el 11,8% de los nuevos casos mundiales, lo que confirma la magnitud del problema.
En República Dominicana, los datos también reflejan una carga significativa. El Observatorio Mundial del Cáncer de la IARC estimó 3.244 nuevos casos de cáncer de mama en 2022, correspondientes a mujeres, lo que equivale al 34,4% de los diagnósticos de cáncer femenino registrados en esa estimación nacional.
A esta cifra se suma otro dato de diferente fuente: la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) reportó 4.201 personas diagnosticadas en 2023, entre ellos 370 hombres. Estos registros fueron dados a conocer en febrero de 2025 cuando se presentó el estudio Caracterización de los servicios de detección, diagnóstico y manejo del cáncer de mama en República Dominicana, elaborado por investigadores de Two Oceans In Health con el aval del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART).
Las dos cifras nacionales no deben interpretarse como una comparación directa del crecimiento anual: corresponden a diferentes fuentes, metodologías y períodos. Precisamente, el informe dominicano advierte sobre la necesidad de fortalecer los sistemas de información y contar con registros poblacionales de cáncer más completos para orientar las políticas de salud.
La mamografía 3D ya llegó a República Dominicana
Desde hace años, la mamografía convencional ha sido una de las herramientas fundamentales para detectar alteraciones sospechosas en la mama. Su evolución tecnológica nos ha permitido mejorar la visualización de los tejidos y desarrollar métodos complementarios para estudiar lesiones que requieren una evaluación más detallada.
Entre ellas destaca la tomosíntesis mamaria, también conocida como mamografía tridimensional o 3D. A diferencia de una mamografía convencional, obtiene imágenes desde diferentes ángulos y las reconstruye en finos cortes, lo que permite examinar con mayor detalle las estructuras mamarias y reducir la superposición de tejidos.
Esta técnica puede mejorar la detección de ciertos cánceres, especialmente cuando el tejido mamario dificulta la interpretación de las imágenes. No elimina, sin embargo, la posibilidad de falsos positivos ni sustituye a la biopsia cuando es necesaria.
En República Dominicana está documentada su presencia tanto en centros privados como en la red pública. El Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), por ejemplo, incluye entre sus servicios de diagnóstico por la imagen la mamografía con tomosíntesis.
Los avances también han llegado a los hospitales públicos. En noviembre de 2023, la Presidencia de la República informó que se había incorporado a la red pública la tomosíntesis en el Hospital Marcelino Vélez Santana y el Hospital Municipal de Verón. Posteriormente, en su rendición de cuentas del 27 de febrero de 2026, el Gobierno anunció que durante 2025 se incorporaría por primera vez a la red pública la mamografía tridimensional con tomosíntesis digital, dentro de una inversión de más de RD$3,778 millones para equipamiento de salud.
El alcance de esta tecnología representa un paso relevante, pero no significa que todos los hospitales dominicanos la cuenten. La distribución de equipos, la disponibilidad de radiólogos capacitados y los tiempos para concertar una cita siguen siendo factores determinantes para que los pacientes se beneficien de estos recursos.


