La Habana. EFE.
El Gobierno de Cuba calificó de «acto de agresión» las sanciones anunciadas ayer por el Departamento de Estado de Estados Unidos contra 9 entidades y 2 funcionarios de la isla, y acusó a Washington de «intenciones genocidas» con el fin de provocar una crisis humanitaria.
“Cada acto de agresión del Gobierno estadounidense, como las medidas anunciadas este 23 de julio por el Secretario de Estado, demuestra que el objetivo es imponer un castigo colectivo contra todo el pueblo cubano”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.
También señaló que EE.UU. «sigue negando la existencia del bloqueo económico contra Cuba», pero «le resulta cada vez más difícil ocultar sus intenciones genocidas y el deseo de provocar una crisis humanitaria» en el país.
En la nueva ronda de sanciones, la Administración estadounidense incluye a entidades relacionadas con el sistema cubano de misiones médicas en el exterior, a las que EE.UU. acusa de utilizar un esquema de trabajos forzosos y de retener una parte significativa de los salarios de los profesionales enviados al exterior. Se trata de la Comercialización de Servicios Médicos Cubanos SA (CSMC), y la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), así como la directora de la UCCM, Gretza Sánchez Padrón, y el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda.
El jefe de la diplomacia cubana afirmó que “el ataque a la cooperación médica cubana equivale a una agresión al derecho humano a acceder a los servicios de salud de cientos de miles de personas en muchas partes del mundo”. “Castigan a Cuba por brindar un servicio humano y solidario que ha sido reconocido por la comunidad internacional”, añadió.
Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba, las exportaciones de servicios profesionales representaron más del 40% del total de las exportaciones cubanas entre 2018 y 2020.
Las brigadas médicas cubanas -establecidas hace más de seis décadas y con más de 600.000 profesionales estacionados en 165 países- han sido uno de los focos de la política hacia Cuba de la Administración del presidente Trump, en su segundo mandato.
En los últimos meses y bajo presión de Washington, los gobiernos de Honduras, Guatemala, Jamaica, Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago han suspendido su cooperación médica con Cuba.


