el era el presidente Hipólito Mejía quien recibió con honor, el primero Plan Estratégico de Santiago (PES). Muy pocos dieron crédito a aquel 14 de febrero de 2002, cuando en el viejo aeropuerto destacamos, por primera vez en la historia, la efectivamente acordada Agenda de Santiago 2002-2010.
Éramos tan primarios que el mismo día de esa celebración, sectores ancestrales lograron que el presidente intentara posponer su visita. Se alegó ante el presidente, más que razones de peso, bagatelas políticas de traspatio. Entonces apareció la mano siempre salvadora del médico. Juan José Batllequien puso todo en orden.
Así es como presentamos esta herramienta visionaria. Posteriormente acreditado por la Cumbre de Presidencias (SEGIB), por su secretario general, Enrique Iglesias y el Centro Iberoamericano de Desarrollo Urbano Estratégico (Cideu). Premio que recibimos de tus manos, en la ciudad de Guijón, Principado de Asturias.
Apedi, afectado por asuntos internos que no vale la pena mencionar, fue ubicado en una casa de madera oscura en la calle General López. Para entonces, la recién creada Consejo de Desarrollo de Santiago (CDES)aunque era la oficina más pequeña del edificio empresarial, estaba llena de pasión, creatividad y participación.
De hecho, fueron la PUCMM, el joven empresariado de la Cámara de Comercio, la Asociación de Comerciantes e Industriales (ACIS) y la AIREN, decenas de organizaciones populares y empresarios como Félix García Castellanos y Luis Fernández Galán, quienes tomaron el relevo.
Tuvimos que traer consultores del Cideu de Barcelona, para que Miky Lama y Juan José Batlle, con buenas razones, pudieran imponerse a unas tramas locales que decían tener “estrategias”, aportadas por clusters testados con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Además, para resolver los conflictos de arquitectura institucional y roles, realizamos el estudio original en ciudades iberoamericanas, denominado “Santiago-Barómetro de Gobernanza” por el actual presidente de Banreservas, Dr. Leonardo Aguilera y el suscrito.
A partir de 2002, los planetas se alinearon. Con fuerza comenzó el proceso que ha colocado a Santiago y al Cibao en un camino exitoso, que aún debe resolver desafíos. Una dirección que aporta metodologías y enseñanzas que recopilamos en el libro ¿Qué hacer en la planificación estratégica territorial?
Ayer, la ciudad construida (2002) se extendía apenas 40 km2 de superficie sobre 600 km lineales de vías. Hoy lo hace en más de 120 km2 en 2.615 km lineales de calles y avenidas. Un crecimiento medio de más de 3,5 km2 anuales. Una velocidad desafiante para la planificación territorial de cualquier ciudad. Un desafío solucionable que iremos comentando progresivamente.


