Además del baloncesto y el voleibol, el Club Domingo Savio (DOSA), que forma parte del Centro Juvenil Oratorio del Sagrado Corazón, promueve la práctica del fútbol sala.
Sin embargo, el personal encargado de practicar estas disciplinas deportivas lo hace de forma voluntaria, sin percibir un salario fijo por ellas.
Así lo afirmó el salesiano Alberto Rodríguez, director de DOSA, cargo que ocupa desde el 22 de agosto de este año.
“Para lo deportivo contamos con seis entrenadores voluntarios, que realizan su trabajo con mucho amor y entusiasmo”, afirmó.
«Sin embargo, somos conscientes de que necesitan recibir un salario fijo y esperamos que las autoridades correspondientes nos apoyen en ese sentido», dijo.
Destacó que las dos canchas que tienen se encuentran en buen estado.
“Antes de asumir la responsabilidad del club, el Instituto Nacional de Educación Física (Inefi) y su director, Alberto Rodríguez, renovaron una de nuestras canchas”, dijo.


