¿Qué sufrimiento puede ser tan grande que una persona preferiría dejar de vivir? Aquellos que nunca lo han sentido tal vez nunca puedan comprenderlo completamente. Detrás de esta decisión extrema puede haber pérdidas, enfermedades, problemas económicos, crisis emocionales, soledad y circunstancias que superan la capacidad de afrontarlas, además de trastornos depresivos y otras enfermedades mentales.
Este drama humano es el tema de la investigación presentada en HOY EN PROFUNDIDAD. Las cifras explican por qué el tema merece atención. Entre 2007 y 2025, República Dominicana registró un promedio de 593 suicidios por año. Sólo en 2025, 585 personas murieron por esta causa. No nos engañemos pensando que se trata de casos excepcionales que se dan en los márgenes de nuestra sociedad.
El informe incluye las opiniones de especialistas y el testimonio de quienes alguna vez atentaron contra su vida. Una de esas historias es la de una mujer que, con tratamiento y apoyo familiar, recuperó las ganas de vivir tras dos intentos de suicidio. Es imposible describir su experiencia sin sentir algo de su dolor y, al final del drama, su esperanza.
Él suicidio Ha estado con la humanidad desde mucho antes de que habláramos de salud mental. La historia y la literatura están pobladas de personas a las que les resultaba insoportable seguir viviendo. Durante siglos estas decisiones fueron interpretadas principalmente desde la moral, la religión o el carácter individual, pero hoy sabemos mucho más sobre lo que podría haber detrás de ellas. También contamos con mayores herramientas para reconocer los factores de riesgo, lo que nos permitirá brindar la ayuda necesaria mientras aún haya tiempo.
Ésa es nuestra mayor motivación.


