spot_img
26.9 C
Santo Domingo
martes, septiembre 15, 2026
spot_img

La desigualdad extrema y la democracia

Deberías Leer

En un artículo enviado a este diario, el Premio Nobel de Economía Jose Stiglitz nos invita a colocar la desigualdad extrema entre los principales temas del debate político global. El destacado economista sostiene que, desde 2000, el 1% más rico de la población mundial recibió el 41% de toda la nueva riqueza creada, mientras que la mitad más pobre apenas recibió el 1%. Para República Dominicana, las estimaciones indican que el 10% con mayores ingresos concentra el 45% del ingreso total, frente al 11% que corresponde a la mitad más pobre de la población.

Stiglitz promueve la creación de un Panel Internacional sobre Desigualdad que nos permita estudiar con rigor su evolución, comprender sus causas y evaluar las políticas para enfrentarla. La propuesta ya cuenta con el apoyo de varios gobiernos y será discutida durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El artículo hace un llamado directo al presidente Abinader a apoyar la iniciativa y contribuir a impulsar la creación del nuevo organismo en escenarios multilaterales.

Es difícil objetar la aspiración de una sociedad que evite las desigualdades extremas, aunque esa preocupación no requiere asumir que toda desigualdad sea indeseable. En casos extremos, la desigualdad puede limitar las oportunidades y hacer que unos pocos tengan una influencia desproporcionada sobre las decisiones públicas. El mayor riesgo es que esto acabe erosionando los cimientos de la democracia.

Sin embargo, también hay muchos ejemplos de ocasiones en las que la aspiración a una mayor equidad ha engendrado políticas con efectos desastrosos sobre los incentivos para invertir, crear empleos y generar crecimiento. Entre estos extremos existe un amplio campo en el que es posible buscar una mayor equidad sin perder las ventajas de premiar el esfuerzo, la iniciativa y la eficiencia.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias