A medida que más contratos, autorizaciones y relaciones comerciales se trasladan al entorno digital, una pregunta se vuelve cada vez más relevante para las empresas: ¿cómo sabemos quién está realmente detrás de una transacción? Con esa pregunta como punto de partida, Digito llega al mercado dominicano con una propuesta enfocada en uno de los elementos fundamentales de la economía digital: la confianza.
La compañía desarrolla soluciones de firma electrónica que permiten a personas y organizaciones formalizar documentos y procesos de forma digital, incorporando mecanismos de identificación, autenticidad, integridad y trazabilidad con los que se pueden realizar transacciones de forma remota, segura y verificable. Más que digitalizar una firma, Digito busca contribuir a la construcción de un ecosistema en el que identidad, seguridad, trazabilidad y validez jurídica acompañen cada transacción digital.
En un entorno digital donde cada vez es más difícil distinguir lo que es auténtico de lo que no lo es, la capacidad de verificar la identidad de las personas, la integridad de los documentos y la autenticidad de las transacciones cobra cada vez más importancia.
«Durante mucho tiempo la conversación se ha mantenido en si podemos firmar digitalmente. Para nosotros la pregunta es mucho más amplia: ¿cómo sabemos que realmente eres tú? ¿Cómo sabemos que ese documento sigue siendo el mismo y cómo podemos luego comprobar lo que pasó? Ahí comienza la confianza digital, y ese es el problema que queremos ayudar a resolver desde Digito», afirmó Gabriella Gómez Tolari, CEO de Digito.
Digito fue presentado durante un encuentro realizado en Santo Domingo que reunió a representantes del sector jurídico y empresarial. Durante la actividad, los directivos resaltaron que la empresa ha desarrollado una infraestructura tecnológica propia para la prestación de servicios confiables y opera dentro del marco regulatorio establecido y supervisado por el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL).
La firma electrónica representa una oportunidad para transformar procesos que durante años han requerido impresión, transferencia de documentos, firma manuscrita, escaneo y almacenamiento físico. Su adopción permite trasladar al entorno digital procesos de contratación, servicios financieros, seguros, bienes raíces, recursos humanos y otras operaciones corporativas en las que es necesario identificar a las partes, expresar el consentimiento y preservar evidencia verificable de la transacción.
De la firma al ecosistema de confianza
Para Digito, el desafío no es sólo sustituir la firma manuscrita por una electrónica, sino cambiar la forma en que las organizaciones conciben los procesos documentales.
La evolución hacia modelos digitales requiere que empresas y usuarios comprendan qué mecanismos existen para garantizar que una persona es quien dice ser, que un documento no ha sido alterado y que una transacción puede verificarse posteriormente.
Desde esta perspectiva, la firma electrónica se convierte en una pieza de una transformación mucho más amplia que impacta la construcción de relaciones de confianza en el entorno digital.
«Hay una conversación que debemos llevar al mercado. Cuando hablamos de firma electrónica no hablamos solo de dejar de imprimir. Hablamos de cómo hacemos negocios, cómo contratamos, cómo brindamos servicios y cómo nos relacionamos con nuestros clientes en una economía cada vez más digital», explicó Erika Padovan, Directora Comercial y de Marketing de Digito.
La República Dominicana no parte de cero. Desde hace más de dos décadas, la Ley 126-02 de Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales estableció un marco legal para el reconocimiento de documentos y firmas digitales. Lo que empieza a cambiar más rápidamente es su nivel de adopción en procesos públicos y privados.
A finales de marzo de 2026, el Gobierno autorizó el uso de la firma electrónica calificada para la aprobación de órdenes de pago a través del Sistema de Información de Gestión Financiera (SIGEF) con el fin de reducir los tiempos de pago y hacer más eficientes los trámites administrativos al interior de las instituciones públicas.
Asimismo, mediante Resolución 50-2024 se aprobó el Reglamento para la Aplicación de la Ley 140-15 sobre Notariados para el uso de documentos y firmas digitales en la función notarial, presentado públicamente por el Pleno de la Corte Suprema de Justicia en julio de 2025. y firmas digitales en la función notarial.
Una oportunidad para las empresas dominicanas
La incorporación de herramientas digitales a los procesos comerciales también abre oportunidades para mejorar la productividad y la experiencia del cliente. Procesos que antes podían depender de la disponibilidad física de una persona o de un documento, pueden avanzar de forma remota, reduciendo fricciones y facilitando la gestión de las operaciones.
Para Digito, el siguiente paso es que la conversación deje de centrarse exclusivamente en si es posible firmar digitalmente y se centre en qué procesos se pueden transformar a través de la confianza digital.
“República Dominicana avanza hacia una economía cada vez más digital. El siguiente paso es lograr que esta transformación llegue a los procesos diarios de las empresas y que podamos trasladar operaciones cada vez más relevantes al entorno digital sin sacrificar la seguridad, la trazabilidad o la confianza”, agregó Gómez.
Acerca de Digito
Digito es una empresa tecnológica dominicana especializada en identidad, firma electrónica cualificada y servicios de confianza. Desarrolla soluciones que permiten a personas y organizaciones identificar a quienes participan en una transacción, firmar documentos electrónicamente y preservar evidencia verificable de sus procesos digitales, combinando tecnología, seguridad, experiencia de usuario y cumplimiento normativo.


