Santo Domingo.- “El esfuerzo que requiere este momento no puede recaer desproporcionadamente en la población y las empresas ya que, si se pide a las familias asumir mayores costos en transporte, electricidad y alimentación, y al sector privado hacer ajustes, el Estado también debe asumir su parte con disciplina y ejemplo”.
De esta manera el PLD respondió al discurso del Presidente de la República sobre el impacto de la situación internacional y el aumento de los precios del petróleo, en la habitual conferencia de prensa de los lunes en la que asumió la vocería Temístocles Montás, vicepresidente del Partido.
Montás también estuvo acompañado por el vicepresidente de PLDZoraima Cuello, Adriano, Sánchez Roa, titular de Asuntos Agropecuarios, José Dantes Díaz, Elías Cornelio y Melanio Paredes, miembros del Comité Político y Julio Cesar Sánchez, del sector agropecuario.
Al evaluar el mensaje presidencial en su conjunto, el PLD señala que el pueblo recibió una explicación del contexto y acciones de corto plazo, pero no una definición suficiente de cómo se abordarán las causas estructurales de nuestra vulnerabilidad.
El discurso presidencial reconoce que se trata de un shock externo que generará presiones sobre la energía, el transporte y los alimentos. “Pero precisamente en contextos como estos es donde se define la calidad de la respuesta interna”, se explica en la presentación de Montás entregada a los medios a través de un documento escrito.
Aclara que, si bien el origen del shock es externo, la forma en que se distribuyen sus efectos depende de las decisiones que tome a nivel nacional el gobierno.
Por ello, el PLD plantea firmemente la necesidad de un Plan Nacional de Austeridad. No como una declaración, sino como una acción concreta y verificable.
Este plan implicaría una reducción real del gasto corriente no prioritario, eliminación de excesos en publicidad, alquileres y estructuras innecesarias, revisión de programas poco efectivos y una estricta priorización del uso de los recursos públicos.
Explica que la sostenibilidad fiscal no puede depender únicamente de subsidios y ajustes de precios; Requiere decisiones claras de orden y el uso eficiente de los recursos del Estado.
Afirma que las medidas del gobierno gestionarán el impacto inmediato, pero no corrigen las causas subyacentes, ya que la economía dominicana enfrenta vulnerabilidades como: una alta dependencia energética externa. «Importamos prácticamente todo el petróleo que consumimos».
En segundo lugar, persisten altos niveles de pérdidas y transferencias fiscales, lo que limita el espacio para la inversión pública. “El presidente reconoció que el año pasado se subsidió al sector eléctrico con 105.000 millones de pesos”.
En tercer lugar, un modelo de transporte intensivo en combustible, que concentra alrededor del 54% del consumo de petróleo. “Este último punto es decisivo porque más de la mitad de la vulnerabilidad energética del país se concentra en el transporte.
Destaca que a esta realidad se suma un elemento que impacta directamente a la población: el abandono del sector agrícola por parte del gobierno del PRM, con aumento de costos de producción, fertilizantes, pesticidas, herbicidas, maquinaria, transporte e insumos energéticos y mayor dependencia de las importaciones, con reducción de la autosuficiencia alimentaria.
Frente a esto, el PLD propone una estrategia con una serie de medidas inmediatas, entre las que se encuentran: subsidios focalizados y temporales, priorizando el transporte público, la producción agrícola y los hogares vulnerables.
También transparencia total del costo fiscal y protección directa del sector agrícola, a través de apoyo a insumos, financiamiento preferencial y seguimiento de costos, entre otros.
Finalmente, el PLD, en su rol de oposición razonada, declara que República Dominicana necesita políticas que respondan al presente para salvaguardar el futuro. Y necesita, en este momento, una señal clara: austeridad en el Estado, eficiencia en el gasto y decisiones estructurales que reduzcan la vulnerabilidad del país.


