SANTO DOMINGO.- El Papa León XIV aceptó oficialmente este lunes la renuncia de monseñor Francisco Ozoria Acosta como arzobispo metropolitano de Santo Domingo y ordinario militar de la República Dominicana, con la que asume plenamente monseñor Carlos Tomás Morel Diplán. el liderazgo de la principal archidiócesis del país y también la responsabilidad pastoral de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.
La decisión fue comunicada a través del boletín oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, que contiene las dos disposiciones pontificias.
Primero, la aceptación de la renuncia de Ozoria al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo y segundo, su reemplazo al frente del Ordinariato Militar.
En el primer caso, Morel Diplán sucede automáticamente a Ozoria por su condición de arzobispo coadjutor con derecho a sucesión, mientras que Para asumir la dirección del Ordinariato Militar era necesario un nombramiento expreso por parte del pontífice.
De esta manera, el Vaticano mantiene en una misma persona las responsabilidades de arzobispo metropolitano de Santo Domingo y ordinario militar, dos jurisdicciones eclesiásticas diferentes, pero que según el concordato entre el Vaticano y la República Dominicana serán ejercidas por el arzobispo de Santo Domingo.
La formalización de la renuncia se produce apenas dos días después de que monseñor Ozoria cumpliera 75 años de edad, el pasado sábado 10 de octubre, edad establecida por el Código de Derecho Canónico para que los obispos diocesanos presenten su renuncia al Papa.
El propio Ozoria había anunciado durante una misa de acción de gracias celebrada este domingo en la Catedral Primada de América que este lunes se oficializaría la aceptación de su renuncia y que Morel Diplán asumiría plenamente la dirección de la arquidiócesis.
El acto religioso, convocado con motivo de su cumpleaños 75, contó con la participación de Morel Diplán y miembros del clero arquidiocesano.
Con la decisión pontificia, Ozoria adquiere la condición de arzobispo emérito de Santo Domingo, poniendo fin a un período de diez años al frente de esa jurisdicción eclesiástica, para la que fue designado en 2016 por el papa Francisco.
Morel Diplán asume el mando
La transición en la Arquidiócesis de Santo Domingo se produce de conformidad con las disposiciones del derecho canónico, que establecen que un arzobispo coadjutor con derecho de sucesión, como fue el caso de Morel Diplán, sucede inmediatamente al titular cuando la sede episcopal queda vacante.
Morel Diplán había sido nombrado arzobispo coadjutor precisamente con esa facultad, por lo que la aceptación de la renuncia de Ozoria lo convierte automáticamente en arzobispo metropolitano, sin necesidad de una nueva designación pontificia.
En adelante deja de ostentar la condición de coadjutor y asume plena autoridad pastoral, administrativa y de gobierno de la Arquidiócesis de Santo Domingo.
La situación es diferente en el Ordinariato Militar, donde el Papa León XIV tuvo que hacer un nombramiento específico para confiarle también esa responsabilidad.
una nueva etapa
Originario de Moca, provincia de Espaillat, Morel Diplán llega al liderazgo de la Arquidiócesis de Santo Domingo con una carrera pastoral que incluye su formación sacerdotal en la capital dominicana y su experiencia como obispo auxiliar de Santiago.
Su paso por el seminario de Santo Domingo le permitió conocer, desde sus años de formación, a numerosos sacerdotes que actualmente integran el clero arquidiocesano, circunstancia que puede facilitar su integración en el gobierno pastoral de la demarcación.
Asimismo, su experiencia episcopal en Santiago, una de las principales jurisdicciones eclesiásticas del país, constituye un antecedente importante para asumir la dirección de una arquidiócesis caracterizada por su complejidad social, institucional y pastoral.
Con la decisión anunciada este lunes, la Iglesia Católica Dominicana inicia una nueva etapa en el liderazgo de la Arquidiócesis Primada de América, mientras monseñor Francisco Ozoria Acosta concluye formalmente su servicio como arzobispo titular y ordinario militar.


