Ciudad del Vaticano – Papa León “Es prioritario recordar que ni en el ámbito pastoral, ni en el social y político, el bien puede surgir de la arrogancia”, dijo el Papa durante su homilía ante miles de fieles y el clero romano.
Y añadió: «Los grandes misioneros son testigos de un enfoque cuidadoso, cuyo método consiste en compartir la vida, el servicio desinteresado, la renuncia a cualquier estrategia calculadora, el diálogo y el respeto».
En la misa de este Jueves Santo, que se celebra en todas las catedrales del mundo y que marca el inicio del Triduo Pascual (período central de la Semana Santa), se conmemora la institución del sacramento del orden sacerdotal por Jesucristo durante la Última Cena y está dedicada a la renovación por parte de los sacerdotes de los votos de pobreza, castidad y obediencia.
Durante su larga homilía, el pontífice lamentó que, a lo largo de la historia, la misión evangelizadora haya sido «no pocas veces perturbada por lógicas de dominio totalmente ajenas al camino de Jesucristo».
Asimismo, destacó que la labor de la Iglesia comienza por «la reconciliación con nuestros orígenes» y «hacer las paces con el pasado sin quedar prisioneros de él». “El amor es verdadero si está desarmado, necesita pocas cosas, ninguna ostentación, y guarda con delicadeza la debilidad y la desnudez”, afirmó.
León XIV insistió a los religiosos en que no hay buenas noticias para los pobres si vienen “con signos de poder”, ni hay auténtica liberación sin libertad de posesión.
«Para acoger debemos aprender a dejarnos acoger. Incluso en los lugares donde la secularización parece más avanzada, no son una tierra de conquista o de reconquista», subrayó León XIV. Durante su discurso, León XIV citó al mártir salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y al cardenal estadounidense Joseph Bernardin como ejemplos de dedicación incluso ante la muerte y el fracaso.
«En esta hora oscura de la historia, Dios quiso enviarnos a difundir el perfume de Cristo donde reina el olor de la muerte. Renovemos nuestro ‘sí’ a esta misión que nos pide unidad y que trae paz», concluyó.
En la ceremonia también se bendijeron los óleos de los catecúmenos, el de los enfermos y el del crisma, que se utilizan durante el año para los bautismos, confirmaciones y unción de los enfermos. También se bendicen las tres ánforas de plata que se utilizarán en las celebraciones vaticanas.
León
La agenda del pontífice continuará esta tarde en la basílica romana de San Juan de Letrán con la misa de la Cena del Señor, en la que lavará los pies a doce sacerdotes.
El Viernes Santo presidirá la celebración de la Pasión en la Basílica Vaticana y, por la tarde, realizará su primer Vía Crucis en el Coliseo de Roma, donde llevará personalmente la cruz durante las catorce estaciones.
La Semana Santa continuará el sábado con la Vigilia Pascual en la Basílica de San Pedro y culminará el Domingo de Resurrección con la Misa Pascual, seguida de la tradicional bendición ‘Urbi et Orbi’.


