La Romana.- Tremendo lo que se vivió la noche de este sábado en Altos de Chavón. Ricardo Montaner llenó por completo el aforo ubicado en La Romana, donde se presentó como parte de su gira “La gira del último regreso”.
Ante un público que agotó completamente las entradas, el artista ofreció un espectáculo de más de dos horas en el que recorrió diferentes etapas de su carrera musical. De esta manera, interpretó canciones que durante décadas han acompañado historias de amor y han pasado a formar parte de la memoria de varias generaciones.
Montaner abrió la velada con “Yo que te amé”, para continuar con “Será”, “Adónde va el amor”, “Castillo Azul”, “El poder de tu amor” y “La cima del cielo”. Desde los primeros acordes, los asistentes respondieron cantando cada uno de los temas, demostrando la vigencia de un repertorio muy arraigado en el corazón de sus seguidores.
Luego de esta primera gira musical, el intérprete hizo una pausa para conversar con el público y explicar por qué su relación con República Dominicana es tan especial.
“Les dije a los muchachos que no tengo nada escrito que decir cuando hable por primera vez en público, pero se me ocurrió que, como pocas veces puedo decir, porque uno vive de arriba a abajo, cuando vengo acá a cantar a República Dominicana me siento un local”, expresó.
Con su característico sentido del humor, agregó: “Yo no soy de Samaná, no sé ustedes… ¿De qué me serviría decir uno de esos discursos que se repiten en todos los conciertos si tengo tanto que decirte, que te conozco? Eres original, eres exclusivo para mí”.
Una noche para compartir desde el corazón
En otra de sus intervenciones, Montaner habló desde un lugar mucho más íntimo y espiritual, asegurando que no podía subir al escenario sin compartir lo que llevaba dentro: “No podría perdonarme si me subiera a este escenario y no les dijera lo que siento en mi corazón”, dijo.
También reveló que, antes de subir al escenario, tuvo un momento de oración en el que pidió a Dios que bendijera el lugar y dejara todo listo para el encuentro.
«Antes de subir al escenario le pedía al Señor que primero habitara este escenario y dejara todo listo, para que su rostro se reflejara en el nuestro», dijo. Sus palabras fueron recibidas con una cálida ovación, marcando uno de los momentos más emotivos de la noche.
La música continuó con “El último regreso”, seguida de un esperado popurrí de baladas que incluyó canciones como “Solo con un beso”, “La mujer de mi vida”, “Ojos negros”, “Yo sin ti”, “Yo puedo hacer”, “Convénceme”, “Resumiendo” y “Quisiera”.
El repertorio también incluyó otros de sus grandes clásicos, entre ellos “Honda”, “Déjame llorar”, “Me va a extrañar”, “Bésame” y “La gloria de Dios”, canciones que fueron coreadas de principio a fin por un público completamente entregado. Cada actuación estuvo respaldada por las voces de los asistentes, quienes convirtieron a Altos de Chavón en un gran coro y evidenciaron la profunda conexión que existe entre las composiciones de Montaner y sus seguidores dominicanos.
Para cerrar una noche memorable, Ricardo Montaner interpretó “Tan amores”, tema con el que se despidió entre aplausos, ovaciones y evidentes muestras de cariño.
La presentación, producida por ED Live, se convirtió en una celebración a la música, la trayectoria y la complicidad del artista con República Dominicana, país donde una vez más quedó demostrado que sus canciones siguen traspasando generaciones y mantienen intacta su capacidad de conmover.
Fue una velada con entradas agotadas, en un ambiente histórico y al lado de un artista que, a más de cuatro décadas de iniciar su carrera, sigue encontrando en el público dominicano un hogar que siente propio.


