Santo Ddios mío.- Un juez de la Cuarta Sala de la Sala Penal del Tribunal de Primera Instancia de Santiago condenó a 10 años de prisión a un hombre que cometió violencia de género y doméstica agravada en perjuicio de su expareja, tras aceptar las pruebas y graves acusaciones formuladas por el Ministerio Público.
Se trata de Winton Antonio Mendoza o Winton Antonio Mendoza Marte (Pin, Yunito o Zazá) quien había cumplido una condena de cinco años de prisión por narcotráfico y estaba siendo procesado por un caso en el que el año pasado fue condenado a 30 años por homicidio.
La condena por los hechos de violencia también establece el pago de cinco multas de cinco mil pesos (RD$5,000) cada una al Estado dominicano y una indemnización de seis millones de pesos (RD$6,000,000) a la víctima. En esta ocasión, fue declarado culpable de cometer violencia de género y doméstica agravada en violación del Código Penal dominicano, modificado por la Ley 24-97, sobre Violencia de Género y Doméstica.
Según el Ministerio Público, el expediente refleja un patrón de conducta violenta. Los acusados mantuvieron a la víctima bajo asedio, acoso y violencia psicológica, amenazando de muerte tanto a ella como a su familia.
Mendoza Marte provocó un severo trauma psicológico que avanzó en perjuicio de la víctima. El acusado utilizó en repetidas ocasiones violencia física, verbal, emocional y psicológica, intentando atacar a la mujer con armas (cuchillo y pistola), “además de ejercer control, acoso, amenazas de muerte, manipulación, chantaje y aislamiento” en su afán de obligarla a mantener la relación sentimental.
Luego de que la Fiscalía de Santiago, a través de la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género, Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales, recabara multitud de pruebas, el fiscal de instancia, José Euclides Vargas, solicitó al tribunal imponer una pena de 10 años de privación de libertad, debido al peligro inminente que representaba para la víctima y su familia, y que se le concediera la libertad al imputado.
El Ministerio Público dijo al tribunal que el imputado exhibe una evidente intención de dañar a las víctimas, ya que no ha mostrado remordimiento por los hechos cometidos, sustentando su posición en las pruebas, testimonios y antecedentes penales del imputado.
La jueza del juzgado unipersonal Loida Altagracia Mejía Arias dictó sentencia condenatoria y fijó su lectura completa para el próximo 14 de agosto.
Ante el cese de la medida coercitiva, por vencimiento del plazo establecido en la ley, al momento de dictar la sentencia, Mejía Arias varió la prisión preventiva a arresto domiciliario, colocación de grilletes electrónicos, impedimento de salida del país, vigilancia permanente por parte del Ministerio Público y una garantía financiera de 500 millones de pesos en efectivo.



