SANTO DOMINGO.-El cáncer colorrectal es una enfermedad multifactorial que generalmente se origina a partir de pólipos adenomatosos que lentamente evolucionan hacia malignidad mediante la acumulación de mutaciones, como la vía APC-KRAS-p53 o la inestabilidad de microsatélites.
Afecta principalmente a personas mayores de 50 años, pero sigue aumentando incluso en personas jóvenes y representa una de las principales causas de mortalidad por tumores digestivos.
Según Ricardo Domingo, cirujano general y oncólogo, los factores de riesgo incluyen edad avanzada, dieta rica en carnes procesadas, obesidad, sedentarismo, tabaquismo, alcohol, enfermedades inflamatorias intestinales y síndromes hereditarios como el de Lynch o la poliposis adenomatosa familiar. Las consecuencias, si no se detectan a tiempo, pueden ser graves como obstrucción intestinal, hemorragias crónicas, metástasis hepáticas y pulmonares y alta mortalidad.
Al evaluar cómo influye el acceso a la atención especializada en los resultados del tratamiento, se explica que los pacientes tratados en centros especializados y equipos multidisciplinares tienen: una mayor tasa de resección completa, mejor selección de terapias, menor mortalidad y mayor supervivencia. Si bien el manejo óptimo requiere de la interacción entre: oncólogos quirúrgicos, oncólogos clínicos, radioterapeutas, radiólogos y patólogos expertos.

Aclara que el tratamiento depende de la localización y el estadio. En el cáncer de colon la cirugía oncológica es el pilar, mientras que en el recto se utiliza un manejo multimodal que incluye quimiorradioterapia neoadyuvante y técnicas avanzadas como la escisión total del mesorrecto.
La cirugía sola puede ser suficiente en tumores tempranos (estadio I) sin factores de riesgo, mientras que los tumores más avanzados requieren terapia adyuvante. El especialista destaca que la detección temprana es crucial: la supervivencia a cinco años supera el 90% en el estadio I, frente a menos del 20% en el estadio IV.
Por ello, la prevención y el cribado son fundamentales, afirmando que las colonoscopias, los análisis de sangre oculta y la extirpación de pólipos precancerosos son estrategias clave para reducir la incidencia y la mortalidad.
linea de tratamiento
«Los avances recientes incluyen la cirugía mínimamente invasiva, la terapia neoadyuvante total (TNT), las estrategias de ‘ver y esperar’ y el uso de biomarcadores moleculares e inmunoterapia en tumores específicos. Además, el tratamiento en centros especializados con equipos multidisciplinarios garantiza mejores resultados, menor mortalidad y mayor calidad de vida. El diagnóstico temprano puede convertir una enfermedad mortal en curable», anotó.
Condición prevenible
— Depende de la gestión
El médico que consulta en Docamed dijo que el cáncer colorrectal, aunque potencialmente mortal, es una enfermedad cada vez más prevenible y tratable, siempre y cuando se priorice la educación, el tamizaje oportuno y el acceso a atención especializada.


