Por Arismendi Díaz Santana
El Ley 87-01 estableció un sistema de capitalización individual que supera al chileno en 6 puntos esenciales: 1) un componente distributivo basado en el Fondo de Solidaridad Social 2) una gobernanza, regulación y supervisión por parte de la CNSS 3) una AFP pública para diversificar las opciones de los trabajadores 4) la libre elección de afiliados 5) la recaudación centralizada de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) y 6) la DIDA.
En 2004, el nuevo sistema aumentó la cobertura del 9% al 95% de los trabajadores asalariados. La SVDS nació con una importante rebaja de precios del 12% a sólo el 9,97%.
Aún así, dos décadas después, el fondo de pensiones ha acumulado 1.300 millones de pesos, convirtiendo a los trabajadores en el principal accionista del desarrollo nacional.
A marzo de 2026 han sido adjudicados 37.562 pensiones: 18.076 por supervivencia y 19.486 por invalidez. El fondo incluye $2.423,1 millones de inversiones diversificadoras. Y además, financia 189 proyectos por 55.207 millones, generando miles de empleos productivos en turismo, zonas francas, industria y construcción.
Sin embargo, estos avances sin precedentes no garantizan una pensión suficiente para los cotizantes habituales y mucho menos para los trabajadores con aportes insuficientes. Los logros obtenidos aún no son los que nuestro pueblo espera, ni lo que les prometimos, pero superan con creces, en todos los campos, a la exclusiva Seguridad Social.
Las Superintendencias de Pensiones y Salud Impulsan proyecto de Reforma Integral del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). La propuesta incluye importantes cambios destinados a aumentar la protección y satisfacción de los afiliados. Pero omite o ignora aspectos importantes y sensibles para aumentar las pensiones de los contribuyentes regulares y de los afiliados con aportes insuficientes.
La reforma previsional del SIPEN propone: 1) elevar la tasa general de reemplazo de los trabajadores con aportes regulares; 2) garantizar una pensión básica para quienes no alcancen los 360 aportes; y 3) garantizar la atención médica a todos los pensionados. Para lograrlo, propone pasar del 9,97% al 15,25% de cotización del salario contributivo en una década, y ampliar los años de cotización según el avance de la esperanza de vida.
Además, proponemos una contribución estatal del 1,0% a Fondo de Solidaridad Social (FSS) a favor de cientos de miles de ex afiliados al IDSS que comenzaron a cotizar al nuevo sistema de pensiones, sin que el Estado haya reconocido sus derechos adquiridos.
Sin embargo, aunque este cambio representaría un aumento del 56% en las aportaciones, la SIPEN mantiene sin cambios la comisión de las AFP. Carece totalmente de lógica y de justicia básica pedir más sacrificios a los trabajadores y empleadores sin ofrecer los mismos a las AFP. Proponemos reducir gradualmente la comisión hasta el 0,50% anual.
La Ley 13-20 modificó la Ley 87-01 para desacoplar la comisión original del monto de la rentabilidad anual obtenida por las AFP, estableciendo un porcentaje fijo sobre el fondo total acumulado. Este cambio garantiza a las AFP una ganancia mensual creciente y segura, mientras la incertidumbre sobre el monto final de sus pensiones crece día a día para millones de trabajadores.
La propuesta elimina la Régimen Contributivo Subsidiado (RCS)lo que acentuaría la exclusión y las desigualdades sociales. Mientras los asalariados cotizarían sólo el 8,32%, los cuentapropistas tendrían que cotizar el 29,42%, un 353,6% más, pese a tener ingresos un 30% más bajos e inestables, y constituir el 54,2% de la población económicamente activa (PEA).
Nuestro Fundación de Seguridad Social para Todos (FSSPT) Defiende la vigencia del RCS y tiene una propuesta de afiliación gradual a través de planes asequibles tanto para los trabajadores por cuenta propia como para el Estado. Aquellos autónomos que puedan hacerlo tendrían la opción de cotizar al régimen contributivo.
Dado que en las condiciones actuales la tasa de reemplazo será alarmantemente baja, nuestra Fundación recomienda cambios urgentes y de alto impacto social para fortalecer los logros obtenidos y corregir las limitaciones existentes:
1. Elevar el aporte al 16% en ocho años, especializando el 4,8% para fortalecer el Fondo de Solidaridad Social
2. Reducir gradualmente la comisión de las AFP a 0,5% anual en 5 años
3. Iniciar el Régimen Contributivo Subsidiado para que los trabajadores independientes puedan aportar a su plan de retiro
4. Devolver el 50% del fondo acumulado y otorgar una pensión no contributiva a los trabajadores con aportes insuficientes.
El proyecto no sólo no elimina ni reduce los grandes privilegios de los planes especiales existentes que acentúan las desigualdades sociales, sino que propone la creación de nuevos planes para colectivos e instituciones públicas. Estamos totalmente en contra de los planes de jubilación a costa de los contribuyentes. Por el contrario, lejos de alimentar más desigualdades, proponemos fortalecer las pensiones solidarias en favor de las familias más pobres y vulnerables.
La Fundación de Seguridad Social para Todos (FSSPT) espera que la SIPEN considere estas propuestas. Y le pregunta al presidente Luis Abinader y que los legisladores sopesen adecuadamente su impacto político y social. Estamos listos para presentar nuestros cálculos y colaborar en cambios para duplicar las pensiones.
Al final de un cuarto de siglo Ley 87-01Renovamos nuestro compromiso con la población que confió en nosotros, manteniendo nuestras exigencias hasta lograr que los afiliados sean, verdaderamente, los mayores beneficiarios del Sistema Dominicano de Seguridad Social.


