Santo Domingo.– Familiares de algunos dominicanos que viajaron a Rusia llevan más de 17 días sin recibir noticias de sus familiares, con quienes previamente podían comunicarse durante aproximadamente 20 minutos los domingos, utilizando teléfonos celulares que les fueron proporcionados temporalmente.
La interrupción de estos contactos ha aumentado la preocupación de las familias, que dicen no saber si sus familiares están vivos, heridos o en qué condiciones se encuentran, después de que supuestamente fueran enviados al frente de guerra contra Ucrania.
Eduardo David Rojas Félix informó que no sabe nada de su hermano, Michael Enrique Campuzano Félix, de 33 años, desde hace 17 días, quien llegó a Rusia el 19 de agosto.
«Hace 17 días que no sé nada de él», dijo durante una entrevista en el programa «Esto No tiene Nombre».

Los familiares explicaron que, durante los primeros días en territorio ruso, sus familiares recibían sus teléfonos durante unos 20 minutos los domingos para comunicarse con sus seres queridos en República Dominicana.
“Me dieron el teléfono recién 20 minutos”, recordó Raquel Santana César, sobre lo que le había contado su hermano Raulín Santana César.
Sin embargo, asegura que estos contactos dejaron de darse cuando los dominicanos fueron enviados al frente de guerra.
«Cuando llegan al frente, la comunicación se pierde por completo», explicó Santana.
Viajaron con ofertas de trabajo
Los entrevistados informaron que sus familiares fueron contactados a través de plataformas digitales con propuestas laborales para trabajar como mecánicos y obreros de la construcción, pero que las condiciones encontradas en Rusia no se correspondían con las expectativas que tenían antes de viajar.
Uno de los casos es el de Juan Ramón Sánchez Brios, de 39 años, residente en Haina, quien viajó con la intención de trabajar como mecánico.

Su hermana, Yanira Sánchez, explicó que inicialmente su hermano advirtió a otro familiar que no viajara porque la realidad que encontró era diferente a la que esperaba.
«Le dice a mi hermano que no, que no era lo que esperaba», afirmó.
La mujer aseguró que aún logra comunicarse ocasionalmente con Juan Ramón, quien, según le contó, estaba a punto de ser enviado al frente de guerra.
«Está sufriendo torturas», afirmó.
También expresó preocupación porque su hermano nunca había tenido experiencia militar y tiene seis hijos pequeños en República Dominicana.
«Mi hermano nunca ha tenido un arma en la mano, mi hermano es mecánico», dijo.
Trámites ante la Cancillería
La preocupación de las familias persiste a pesar de las gestiones realizadas en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), donde recientemente fueron recibidas una de las madres y el abogado de derechos humanos que las acompañaba.
Según explicaron, las autoridades les informaron que la situación contractual de los dominicanos es compleja y que habían contratado un equipo de abogados para llevar a cabo negociaciones en Rusia.
“Nos dijeron que contrataron un equipo de abogados para hacer una auditoría y que ahí están trabajando”, dijo Yanira Sánchez.
Sin embargo, aseguraron que aún no han recibido las respuestas que esperan sobre el paradero y condiciones de sus familiares.
agencia de reclutamiento
Al ser consultado sobre quiénes se comunicaron con sus familiares para ofrecerles trabajo, Rojas Félix mencionó una agencia identificada como Latin Tour, aunque reconoció que desconoce más detalles sobre su funcionamiento.
Los familiares también cuestionaron las declaraciones del embajador ruso en República Dominicana, Alexey Victorovich Seredin, quien rechazó las acusaciones relacionadas con el presunto reclutamiento irregular.
Raquel de las Mujeres aseguró que guarda los documentos de invitación bajo la modalidad de intercambio cultural y cuestionó cómo se gestionaron.
«Lo que queremos es que nos dé la cara, porque estamos dando la cara por nuestra familia», dijo uno de los entrevistados.
Los familiares pidieron que las autoridades continúen las gestiones para conocer la situación de sus familiares y asegurar que puedan regresar a República Dominicana.


