– Vaya año para el novato dominicano Josué De Paula. Y todavía falta.
El prospecto dominicano de 21 años ha hecho de todo en el 2026, desde una temporada impresionante en Doble-A, un llamado al Future Star Game en Filadelfia, debutar en la MLB, luego ver acción en la postemporada en Triple-A y ahora ser parte del roster de los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Josué De Paula, bajo la mayor presión en su vida en el béisbol, esboza una sonrisa y recibe una base por bolas de cinco lanzamientos. https://t.co/AYJvMhw0PA
—Chad Moriyama (@ChadMoriyama) 12 de octubre de 2026
Pero en el centro de todo está la temporada de ensueño que registró en Doble-A Tulsa, donde tuvo números de .303/.401/.547 con OPS de .948, 27 jonrones, 104 carreras impulsadas y 31 robos. Todo mientras defendió principalmente el jardín izquierdo, aunque también vio acción en el jardín derecho y como bateador designado.
Esto le valió el MVP de la Liga de Texas y el Premio Branch Rickey como Jugador del Año de ligas menores de los Dodgers, siendo la primera promesa de la organización con 25+ HR y 30+ robos desde Joc Pederson en 2014.
Los Dodgers no necesitaban ver más de su prospecto No. 1 y No. 4 de la MLB, según MLB Pipeline, y terminaron promoviéndolo a la Gran Liga, donde hizo lo necesario para luego ser enviado a jugar los playoffs en Triple-A.
En Grandes Ligas bateó .323, conectó tres dobles, un jonrón y remolcó siete carreras en 11 juegos. Luego de ese debut estelar, también debutó en Triple-A, en playoffs, y pegó tres hits, impulsó una carrera, se robó una base y negoció tres bases por bolas.
No hubo dudas para Los Ángeles. De Paula puede aportar ahora, y será importante en el escenario más alto de la postemporada.
“Me siento muy bien que confíen en mí para estar en la plantilla y ayudar al equipo en cualquier momento”, comentó el quizqueyano. «No tenía en mente que iba a estar aquí a fin de año y, como les digo, le doy gracias a Dios… estamos aquí para ayudar».
Hasta el momento ha tenido acción puntual en playoffs. Apenas acumula tres turnos al bate, en los que ha logrado negociar dos bases por bolas, incluida una importante en el Juego 1 ante Trevor Megill que incrementó una amenaza para su equipo que nunca se concretó.
«Súper genial. Como te dije, estaba muy encerrado (concentrado) en el turn», dijo sobre esa última oportunidad. «Trato de ayudar al equipo lo mejor posible. Ellos confían en mí para hacer el trabajo en esos momentos y lo vamos a hacer».
Sin embargo, su presente es diferente. Para De Paula, los resultados tangibles son colaterales. Lo más importante aquí es aprender. Y no hay momento en un entrenamiento en el que no se vea a De Paula hablando con algún entrenador o algún jugador veterano del equipo.
«Estoy tratando de absorber todo», dijo. “Cada duda que tengo, ya sea en defensa, fuera del campo, dentro del campo… pero con cualquier duda, me están ayudando”.
En marzo estuvo en Doble-A. En octubre, comparte banquillo con figuras como Mookie Betts, Freddie Freeman y Shohei Ohtani. Que el 2026 de Josué De Paula aún no haya terminado es, para él, una lección más.
Tomado de MLB.com (Ricardo Montes de Oca).


