Luego de experimentar importantes logros en el mercado anglosajón y participar en grandes producciones locales, el polifacético actor y cantante Shalim Ortiz ¡Comparte con alegría! sobre su vida artística en República Dominicana, su ascenso como artista “360”, así como su actual desafío actoral en el Obra teatral roja.
Para muchos actores el camino de la actuación es un constante ir y venir, pero para Shalim nunca dejó de ser el norte. Luego de destacar en películas como “Junior”, “Rubirosa”, “Flow Calle” y “Perdiendo el Juicio”confirma una certeza que siempre lo ha acompañado: el destino inevitable de asentarse en sus raíces.
Aunque siempre se mantuvo directamente conectado con República Dominicana, lo cierto es que luego de tomar la decisión de vivir en el país hace cuatro años, Ortiz ha fortalecido aún más su presencia en proyectos locales.
Shalim y Orestes.
Shalim como «Ken».
“Gracias a Dios me he mantenido ocupado trabajando en proyectos dominicanos incluso cuando viví en el extranjero. Realmente lo único que cambió es que ahora estoy aquí en el patio y puedo ir a mi pulpería favorita y comer comida criolla cuando quiera, pero”, resaltó.
Cuando se le preguntó sobre los cambios más notables para él, sobre la industria del entretenimiento de ayer y de hoy, señala que la diferencia está en la diversificación. Atrás quedó la época en la que un profesional se limitaba exclusivamente a su profesión principal; La industria actual exige perfiles “360”.
“El cambio más grande que he visto en la industria es que ahora todos los artistas tienen que ser tres 360. Tenemos que ser creadores de contenido, conductores, en mi caso tengo una banda donde también soy vocalista y antes la industria era un poco más minimalista, decir que uno estaba más cerrado en ser solo actor o solo cantante, pero me gusta el desafío de ahora uno tiene que diversificarse”, explica.
Raíces, comedia y legado familiar
Orgullosamente autodefinido como “dominicano” o “domibori”, Shalim destaca el inmenso amor que recibe tanto en República Dominicana como en Puerto Rico, dos patrias que valora profundamente. En esta etapa de su vida reconoce el apoyo de figuras claves de la industria local, como el actor José Guillermo Cortinescuyo apoyo ha sido fundamental desde su mudanza definitiva al país hace cuatro años.
Ese vínculo con la vecina isla de Puerto Rico también se manifiesta en su reciente faceta como creador de contenidos basados en el humor en plataformas como TikTok. El toque de humor que adoptó hace unos años es herencia directa de su padre, el Sr. Elin Ortizun pionero de la televisión puertorriqueña y un genio de la comedia.
Inspirándose en referentes clásicos de la época dorada como Charles Chaplin y Johnny Carson, el actor ha desarrollado un humor sano y situacional que le ha llevado a conectar con otro tipo de público.
“Que un día alguien me pare en la calle y me diga ‘me río mucho de tu contenido’, eso realmente me llena el alma”, expresó.
Proyectos
En el ámbito teatral, el artista se encuentra inmerso en la obra Rojo, donde interpreta al alumno “Ken”, compartiendo escena con el maestro. Orestes Amador (que interpreta a Mark Rothko) bajo la dirección de Ramón Santana.
«Rojo es un trabajo hermoso, trabajar con Orestes ha sido trabajar con un maestro y como él mismo encarna al maestro Mark Rothko, creo que lo más sorprendente de ser parte de este trabajo es que nuestros personajes son muy parecidos a nosotros. Creo que ellos nos encontraron los personajes y ser dirigido por Ramón ha sido una experiencia increíble, soy un gran admirador de su trabajo, su profesionalismo, sus formas de dirigir y su visión», destacó.
en la radio
Recientemente estrenó su propio espacio radial, “Noches del Caribe”, transmitido en vivo todos los jueves de 7:00 a 21:00 horas por la emisora Espacio 88.9. Este espectáculo, concebido junto al productor Sosa, rescata la estética musical del formato MTV de los años 90.


