spot_img
25.9 C
Santo Domingo
sábado, octubre 3, 2026
spot_img

Los tiempos están cambiando y el cambio tiene consecuencias

Deberías Leer

Algo está cambiando en la relación entre los dominicanos y su liderazgo político. Desde el fin de la dictadura, el ruedo ha estado dominado por figuras de marcado perfil intelectual. El dominio de las ideas ha sido parte de lo que se esperaba de un líder y el uso de títulos, como médico, licenciado, ingeniero o profesor, ha otorgado autoridad ante los ojos de los dominicanos. Sin excepción, todos nuestros presidentes han tenido una imagen de prestigio profesional o social, con Balaguer, Bosch y Peña Gómez como los ejemplos más claros.

Ese patrón podría acabar rompiéndose, y eso no es un dato irrelevante. Las nuevas generaciones parecen menos atraídas por líderes que hablan desde un pedestal intelectual y mucho más atraídas por alguien en quien puedan reconocerse. El éxito pecuniario, cualesquiera que sean sus fuentes, compite ventajosamente con otras formas de prestigio. Ser una persona común y corriente se ha convertido en una atracción y parecerse a los demás se ha convertido en una ventaja.

Si queremos anticiparnos al destino de nuestra sociedad, deberíamos preguntarnos seriamente qué explica esta transformación y cuáles son sus efectos. ¿Hasta qué punto la población ha perdido la fe en que líderes especialmente preparados responderán a las expectativas depositadas en ellos? ¿Hasta qué punto el predominio de la lógica del mercado ha llevado a valorar el éxito económico por encima de otros atributos? ¿La democracia nos ha hecho menos dispuestos a venerar a alguien simplemente por su posición?

Esta transformación tiene algo de esa “rebelión de las masas” de la que hablaba Ortega y Gasset, porque los viejos criterios ya no siempre confieren una autoridad especial. No se puede negar que esto tiene un lado positivo, en la medida en que refleja el ideal democrático que defiende la igualdad de todos como ciudadanos. Existe, sin embargo, un riesgo que no debe ignorarse: una sociedad es difícil de superar si abandona la aspiración de ser mejor de lo que ya es.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias