São Paulo.- EFE
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, Lamentó ayer miércoles durante una entrevista el histórico «complejo de inferioridad» de los líderes latinoamericanos con Estados Unidos.
«Lo que es triste es el complejo de inferioridad de los presidentes de América Latina», dijo, en respuesta a una pregunta sobre el Escudo de las Américas, una alianza impulsada desde marzo por el presidente estadounidense, Donald Trump, con líderes de derecha de la región para combatir el narcotráfico, de la que países como México o Brasil no forman parte.
Aunque no mencionó por su nombre a los actuales dirigentes, criticó al expresidente argentino Carlos Menem (1989-1999) por considerarlo un «adulador» de Estados Unidos en su época.
Previo a la primera vuelta de las elecciones brasileñas de este domingo, aseguró que aprendió «a no bajar la cabeza» ante nadie y dijo que habla indistintamente con Trump y con el chino Xi Jinping, entre otros.
Pese a las tensiones con EE.UU. que han sembrado su mandato, el presidente añadió que mantiene una relación «civilizada» y «respetuosa» con el ocupante de la Casa Blanca.
«La relación entre jefes de Estado es diferente de una relación personal; no necesito agradarles personalmente», dijo.
También recordó que, durante una reunión reciente, advirtió a Trump que no interfiriera en las elecciones brasileñas porque, si lo hacía, terminaría «molesto».
Durante la campaña, Lula ha reforzado su discurso en defensa de la soberanía y ha acusado a su principal rival electoral, el ultraderechista Flávio Bolsonaro, con el que se negó a debatir, de ser un «adulador» de Trump y de «besar» la bandera estadounidense.


