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domingo, septiembre 27, 2026
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Del histórico concierto de La Sophy y Fausto Rey al de Ramón Orlando: el Olímpico como escenario de memoria musical

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SANTO DOMINGO.- Hay escenarios que acaban convirtiéndose en parte de la historia que cuentan. El Estadio Olímpico Félix Sánchez es uno de ellos.

Durante décadas, sus stands han acogido a artistas que marcaron generaciones y públicos que acudieron a cantar, bailar y recordar noches que luego se convirtieron en un referente.

El Estadio Olímpico Félix Sánchez fue construido como parte del complejo deportivo construido para los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 1974.

La sede estuvo lista en febrero de ese año y fue escenario de la ceremonia inaugural de los Juegos, celebrada el 27 de febrero de 1974.

Desde entonces, el recinto ha sido escenario de importantes momentos de la vida deportiva y cultural dominicana, incluidos grandes conciertos que han congregado a miles de personas.

Su historia también ha estado marcada por procesos de renovación. Luego de la remodelación realizada para los Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003, el estadio fue intervenido nuevamente en los últimos años como parte de los trabajos de preparación para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Las obras incluyeron intervenciones en el campo de juego, tribunas, oficinas, palco VIP, iluminación, pantalla de transmisión y otras áreas de la instalación.

En julio de este año, el mismo escenario acogió la ceremonia inaugural de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, devolviendo al Olímpico su papel como una de las grandes sedes de eventos nacionales e internacionales.

Y ahora, apenas unas semanas después de haber acogido aquella celebración deportiva, sus gradas volvieron a llenarse, esta vez para celebrar el medio siglo de carrera de Ramón Orlando.

Sin embargo, se recuerda que también en septiembre, pero de 1974, La Sophy y Fausto Rey llevaron al Estadio Olímpico uno de los grandes conciertos de aquella época.

Del histórico concierto de La Sophy y Fausto Rey al de Ramón Orlando: el Estadio Olímpico como escenario de la memoria musical

Más de medio siglo después, un mismo escenario volvió a reunir a varias generaciones de artistas dominicanos, esta vez en torno a los 50 años de carrera de Ramón Orlando.

La noche del 23 de septiembre de 2026 no fue sólo una celebración de aniversario. Fue un recorrido por diferentes etapas de la música dominicana, con el merengue como hilo conductor y con figuras que han puesto sus voces, composiciones, orquestas y estilos al servicio de uno de los ritmos que forman parte de la identidad cultural del país.

Ramón Orlando subió al escenario poco después de las 20:00 horas y abrió el espectáculo con “No hay nadie más”.

A partir de ahí comenzó una jornada de más de ocho horas y alrededor de 70 artistas, que finalizó pasadas las 4:00 de la madrugada.

Una generación tras otra

El escenario comenzó a llenarse de nombres que representan distintos momentos del merengue. Elvis Crespo, Fénix Ortiz, Miguel Miguel, Eddy Herrera, Ray Miguel, Carlos David, Aramis Camilo, Sergio Vargas y Fernando Villalona acompañaron a Ramón Orlando en los primeros segmentos de la noche.

la presencia de Fernando Villalona, ​​Sergio Vargas y Eddy Herrera tenía un peso particular. Son tres nombres asociados a diferentes etapas de la evolución del merengue y, juntos, ayudaron a convertir al Olímpico en una especie de fotografía de varias generaciones del género.

Fernando Villalona, ​​Sergio Vargas y Eddy Herrera acompañaron al maestro en una noche dedicada a la música dominicana.
Fernando Villalona, ​​Sergio Vargas y Eddy Herrera acompañaron al maestro en una noche dedicada a la música dominicana. Foto: Duanny Núnez

La noche continuó con Gabby Arias, Peter Cruz y Henry García, mientras los clásicos seguían apareciendo en escena. Gabby Arias jugó «Hay algo en ella».Pedro Cruz cantó “Cometa blanca” y Henry García tomó al público «Te amo».

También hubo espacio para las mujeres que han dejado huella en el merengue. Milly Quezada interpretó “Para darte mi vida” y “Sólo contigo”, mientras Miriam Cruz Hizo bailar al público con “La loba” y “La carnada”.

Juan Luis Guerra, uno de los grandes momentos

Alrededor de las 9:00 de la noche llegó uno de los momentos más esperados: la aparición de Juan Luis Guerra.

Ramón Orlando lo presentó con palabras de admiración y lo definió como “el artista más grande de República Dominicana”. Guerra respondió con dos de sus temas más conocidos, “Las Avispas” y “La Bilirrubina”, en uno de los momentos de mayor conexión entre el escenario y el público.

Juan Luis Guerra fue uno de los invitados especiales de la noche y compartió escenario con Ramón Orlando.
Juan Luis Guerra fue uno de los invitados especiales de la noche y compartió escenario con Ramón Orlando. Foto: Duanny Núñez

La participación de Guerra también aportó otra lectura a la celebración: la historia musical dominicana no se puede contar desde un solo género ni desde una sola generación.

Y eso fue precisamente lo que pasó durante la noche.

Cuco Valoy, el padre y el maestro

Uno de los momentos con mayor carga simbólica llegó cuando Cuco Valoypadre de Ramón Orlando, apareció en escena.

El veterano artista interpretó “Pasito colombiano” y “Juliana”, mientras compartió escenario con Henry García y Sergio George. En otro momento del espectáculo volvió a compartir con su hijo, quien lo acompañó en el piano.

La presencia de Cuco Valoy convirtió el concierto en algo más que una retrospectiva de la carrera de Ramón Orlando. Fue también el encuentro de dos generaciones de una misma familia musical.

Padre e hijo compartieron escenario ante un público que había acudido a celebrar medio siglo de carrera, pero acabó viendo representada una historia que empezó mucho antes.

Cuco Valoy y Ramón Orlando, padre e hijo, protagonizaron uno de los momentos especiales del concierto.
Cuco Valoy y Ramón Orlando, padre e hijo, protagonizaron uno de los momentos especiales del concierto. Foto: Duanny Núñez

La fiesta continuó con Los Hermanos Rosario, quienes llevaron al Festival Olímpico temas como “Rompecintura”, “El lápiz” y “La dueña del swing”.

A ellos se sumaron José Peña Suazo, Pochy Familia y Kinito Méndez, mientras que Jandy Ventura llegó con “El Legado”, en un segmento que también sirvió para recordar la figura de su padre, Johnny Ventura.

Así, la celebración dejó de ser sólo la fiesta de Ramón Orlando y se convirtió en un encuentro de nombres que ayudaron a construir la banda sonora de distintas épocas del país.

Cuando la música también recuerda a los que ya no están

Uno de los segmentos más emotivos de la noche estuvo dedicado a los artistas fallecidos que dejaron huella en el merengue.

Silvio Mora, Danny Matías, Javier Villamán, Rusbelt, Adriana Green, Willie Hierro y otros intérpretes interpretaron temas asociados a Diómedes Núñez, Raphy Matías, Félix Cumbé, Benny Sadel, Cherito, Henry Hierro, Alex Bueno y Rubby Pérez.

Feliz Cumbé, Rubby Pérez y Diomedes Núñez
Feliz Cumbé, Rubby Pérez y Diomedes Núñez

El homenaje a Rubby Pérez tuvo uno de los momentos más emotivos. Zulinka subió al escenario y le regaló a Ramón Orlando uno de los pañuelos que usaba el fallecido merengue. La profesora lo recibió y se lo puso antes de continuar con el espectáculo.

Del histórico concierto de La Sophy y Fausto Rey al de Ramón Orlando: el Estadio Olímpico como escenario de la memoria musical
Álex Bueno y Ramón Orlando

Posteriormente, Zulinka y Miguel interpretaron “De color de rosa” y “Volveré”, manteniendo presente la voz y el repertorio de Rubby frente a miles de personas.

La noche también rindió homenaje a otros ausentes a través de sus canciones: “Esto se enciende”, de Diómedes Núñez; “Quiero saber de ti”, de Raphy Matías; “El Gatico”, de Félix Cumbé; “¿Qué pasará?”, de Benny Sadel; “Si no estás aquí”, de Cherito, y “Tus besos”, de Henry Hierro, fueron parte de ese segmento.

El espectáculo no se quedó en el mero merengue.

Salsa subió al escenario con José Alberto “El Canario”, Sexappeal, Michel “El Buenón”, John Salgado, Jura Valoy y Menteabierta, entre otros. Cuco Valoy volvió a tener un papel protagonista en este segmento.

Luego vino un espacio romántico en el que participaron Maridalia Hernández, Pavel Núñez, Melina León, Martha Heredia, Mery Eme, Nathalie Hazim y Stefany Constanza, junto a Ramón Orlando.

El espectáculo mostró así otra dimensión de la carrera del homenajeado: la de un músico que no se limita a un solo sonido y cuya carrera también está ligada a la composición, los arreglos y otros géneros de la música popular.

El amanecer también tuvo su propia generación.

Cuando la noche parecía no terminar nunca, apareció otra generación.

El merengue típico llegó de la mano de El Prodigio, seguido de Krispy, Robert Liriano, El Blachy, Oro Sólido, Tito Swing, Sujeto Oro y Omega.

También hubo espacio para la música urbana, con la participación de Mozart La Para y Chimbala, y para la bachata con Frank Reyes, quien interpretó un popurrí de sus éxitos.

Fue una manera de demostrar que la historia musical dominicana no termina en una generación.

Pasadas las 4:00 de la mañana, luego de más de ocho horas de música, Ramón Orlando regresó al escenario para despedirse de la celebración.

La canción elegida fue “El Venao”uno de sus mayores éxitos internacionales.

El público acompañó al maestro mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo del Estadio Olímpico.

Y así terminó una noche que había comenzado con Ramón Orlando celebrando su cumpleaños número 50 y terminó convirtiéndose en una celebración mucho más amplia: la de varias generaciones de artistas, canciones que forman parte de la memoria colectiva y un género que volvió a reunir a miles de personas.

Del Olímpico de La Sophy al de Ramón Orlando

La distancia entre aquella noche de La Sophy y Fausto Rey en 1974 y la celebración de Ramón Orlando en 2026 es de 52 años.

La música cambió. Los artistas cambiaron. La forma en que consumimos canciones cambió y la audiencia cambió.

Pero el Olímpico volvió a cumplir una función similar: reunir a una multitud en torno a la música en un solo lugar.

Del histórico concierto de La Sophy y Fausto Rey al de Ramón Orlando: el Estadio Olímpico como escenario de la memoria musical
Foto: Duanny Núñez

En 1974 fueron La Sophy y Fausto Rey. En 2026 fue Ramón Orlando y una extensa lista de artistas que representaron diferentes épocas y sonidos.

Quizás por eso la celebración de Ramón Orlando pueda quedar registrada no sólo como el concierto de su 50 cumpleaños, sino como una de esas noches en las que el escenario se convierte en memoria.

Una memoria hecha de canciones, de artistas que siguen cantando, de otros que fueron recordados y de nuevas generaciones que llegaron para continuar una historia que aún se escribe.

El olímpico, una vez más, fue testigo.

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