Cada 26 de septiembre el Día Mundial de los Nacimientos Múltiplesfecha establecida para visibilizar la realidad médica, emocional y social que rodea la llegada simultánea de dos o más hijos.
En República Dominicana, donde la calidez de la red de apoyo familiar suele ser el principal impulsor de cualquier reto, un embarazo múltiple transforma por completo la dinámica del hogar desde la primera ecografía.
Más allá de la ternura y la curiosidad que despiertan en la comunidad los cochecitos dobles y la ropa idéntica, este evento abre el debate sobre los desafíos económicos, de salud y logísticos que enfrentan las familias dominicanas.
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Los embarazos de gemelos, trillizos o más son clasificados por la comunidad médica como embarazos de alto riesgo.
“La llegada múltiple pone a prueba la capacidad de respuesta de los centros de salud y requiere de un esfuerzo multidisciplinario entre perinatólogos, pediatras y neonatólogos para garantizar el bienestar tanto de la madre como de los recién nacidos.
“El desafío económico y la logística del día a día. Recibir el doble o el triple de cantidades impacta directamente en el presupuesto familiar.
En el contexto socioeconómico actual de la República Dominicana, los costos asociados a: Pañales, fórmulas y medicamentos en los primeros meses. Consultas pediátricas constantes y esquemas de vacunación duplicados o triplicados.
La readaptación de los espacios en el hogar y la necesidad muchas veces de contar con apoyo externo (familiares o cuidadores) para las tareas del hogar convierten la crianza de los hijos en un ejercicio de gestión familiar y financiera de alto nivel.
La red de apoyo y el papel de la familia extensa A diferencia de sociedades más individualistas, en la cultura dominicana las «personas» necesarias para criar a un niño se multiplican inmediatamente.
Abuelos, tíos y vecinos suelen integrarse como una red de apoyo imprescindible.
Compartir turnos nocturnos, heredar cochecitos o recibir el calor solidario de la comunidad son aspectos que marcan la diferencia para que los nuevos padres de múltiples no sucumban al agotamiento físico y mental.
El 26 de septiembre es, por tanto, una oportunidad para mirar con empatía a estas familias, reconociendo el esfuerzo titánico detrás de cada sonrisa multiplicada por dos o tres en los hogares dominicanos.


