Bogotá.- El Gobierno de Colombia, encabezado por el ultraderechista Abelardo de la Espriella, anunció este jueves la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, medida vigente desde el pasado sábado, confirmó la Cancillería.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores, en representación del Gobierno de Colombia, informa que, a partir del 19 de septiembre de 2026, rompió formalmente relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán”, señala un comunicado de la Cancillería.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la decisión responde a «los pilares que guían la política exterior del Gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y la lucha contra el crimen transnacional».
La decisión no implica, sin embargo, la ruptura de las relaciones consulares, según el Ministerio de Asuntos Exteriores, que citó el artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y el apartado 3 del artículo 2 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.
Por ello, la Dirección de Protocolo de la Cancillería «comunicará a las autoridades iraníes el procedimiento a seguir» tras la decisión de Bogotá.
Además de la ruptura de relaciones diplomáticas, el Ejecutivo colombiano declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) «como grupo terrorista» «porque dicha organización representa un grave peligro para la paz y la seguridad internacionales».
Según Colombia, «este grupo reprime a la población iraní y ataca en operaciones encubiertas, más allá de las fronteras de Irán».
Más de 50 años de relaciones
Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán se remontan al 28 de abril de 1975 y, aunque hubo interrupciones a nivel de representación, ambos países mantuvieron vínculos diplomáticos y firmaron acuerdos de cooperación en áreas como cultura y asuntos consulares.
Irán tiene una embajada en Bogotá, mientras que Colombia mantiene sus relaciones con Teherán a través de su embajada en Türkiye, que cuenta con acreditación concurrente para ese país.
Durante el Gobierno del izquierdista Gustavo Petro (2022-2026) se mantuvieron contactos bilaterales, y en febrero de 2023 Petro recibió las cartas credenciales del entonces embajador iraní, Ahmad Reza Kheirmand, y ese mismo mes el viceministro de Asuntos Exteriores colombiano se reunió con su homólogo político iraní, Ali Bagheri.
Sin embargo, la ruptura se produce en medio del giro de política exterior del Gobierno de De la Espriella, que ha profundizado sus vínculos con Estados Unidos y restablecido relaciones diplomáticas con Israel, después de que Petro rompiera vínculos con este último país en mayo de 2024, debido a su ofensiva militar en Gaza.
El nuevo Gobierno acordó en julio, antes de asumir el poder, restablecer relaciones con Israel y anunció el fortalecimiento de la cooperación bilateral, incluida la apertura de una embajada de Colombia en Jerusalén.
Este acercamiento también se ha reflejado en la relación con Washington, en la que De la Espriella ha firmado acuerdos con el Gobierno de Donald Trump y ha recibido al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en visita oficial.
En su comunicado, la Cancillería colombiana señaló que, además de los supuestos vínculos del Gobierno iraní con «grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas», tuvo en cuenta las violaciones de derechos humanos que atribuye a las autoridades iraníes, los ataques contra países ajenos al conflicto en Medio Oriente.
Asimismo, el bloqueo del Estrecho de Ormuz y la obstrucción de los trabajos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance del programa nuclear iraní
La embajadora de Israel en Bogotá, Vivian Aisén, saludó la decisión colombiana y dijo confiar en que «esta medida, incluida la salida del embajador iraní del país, contribuirá a fortalecer la seguridad de la población colombiana».


